
La posibilidad de que cinco hospitales estratégicos de la provincia de Buenos Aires pasen a manos privadas encendió alarmas en el sistema de salud y motivó una reunión de urgencia del Consejo Superior del Colegio de Médicos bonaerense, una de las entidades sanitarias más influyentes del distrito.
El encuentro, realizado de manera excepcional este 8 de enero, tuvo como único punto de análisis el plan del gobierno de Javier Milei para los hospitales que integran el Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC), que podrían ser concesionados a privados bajo un esquema de gestión por cápitas.
En un duro comunicado, al que tuvo acceso DIB, el Colegio expresó su “rechazo absoluto” a cualquier intento de privatización y advirtió que los hospitales involucrados son “pilares fundamentales de la atención de alta complejidad en la provincia”, cumpliendo un rol clave en la garantía del derecho a la salud.
Los nosocomios alcanzados por la posible medida son el Hospital Néstor Kirchner de Cañuelas, el René Favaloro y el Presidente Néstor Kirchner de La Matanza, el Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría y El Cruce Dr. Néstor Kirchner, de Florencio Varela.
Todos funcionan bajo un esquema de gestión compartida entre Nación y Provincia, con predominio de la órbita nacional en el financiamiento y la administración.
Preocupación por el impacto en el acceso a la salud
Desde la entidad médica señalaron que la eventual incorporación de lógicas de lucro privado podría fragmentar los circuitos de derivación, afectar la continuidad de los tratamientos y restringir el acceso universal a prestaciones de alta complejidad.
“El sistema SAMIC ha demostrado que el Estado puede gestionar servicios de salud con altos estándares de calidad, tecnología de vanguardia y excelencia profesional”, remarcaron, al tiempo que advirtieron que avanzar hacia un modelo privatizado implicaría una mercantilización de la salud incompatible con los principios del sistema público.
Con esta definición, el Colegio de Médicos buscó dejar en claro que considera real y verosímil la posibilidad de privatización y anticipó que seguirá de cerca la evolución del plan oficial, en defensa de lo que definieron como una red sanitaria estratégica para miles de bonaerenses.


