
A medida que se acerca el domingo de festejos, el movimiento comercial parece crecer y con ello una sensación de cierto alivio para los propietarios de los locales céntricos que hasta aquí se habían quedado de la frialdad absoluta del mercado.
El Día de la Madre históricamente aseguró excelentes niveles de ventas. Pero este 2025 la mano llegó cambiada, al menos hasta los últimos días.
“No se vende nada”, “está todo el día planchado”, “ponemos ofertas y ofertas pero nada parece motivar a la gente”… Los comentarios en cada cuadra y cada rubro eran entre idénticos y similares.
La desazón generalizada por la frialdad del mostrador y los costos crecientes pone en jaque a muchos que todavía resisten. Y obligaron a unos cuantos a bajar las persianas definitivamente, pasar a vender desde su casa por Internet o mudarse a otros sitios más alejados del centro, con alquileres más accesibles.
Pero el dato positivo es que al menos en las últimas horas, el movimiento parece haber arrancado. Al menos se traduce en consultas y ventas que todavía aparecen en niveles tibios pero todos se ilusionan con que crezcan en esta recta final para la celebración del Día de la Madre.
Ofertas, promociones y rebajas no faltan. Vidrieras y carteles instalados en las entradas de los negocios invitan a llevarse el regalo para mamá con muchos descuentos.







