
La problemática de los terrenos baldíos en mal estado se extiende por toda la ciudad. Desde los pocos lotes desocupados en el Microcentro hasta los casos de los barrios más alejados, es habitual ver pastizales, suciedad, restos de basura.
Suelen generar múltiples reclamos vecinales y preocupación de las autoridades, tanto por cuestiones sanitarias como por tratarse de casos de muy difícil resolución cuando los particulares, propietarios de esos lotes, no responden a las intimaciones.
En distintas oportunidades, desde el Municipio salieron a mostrar acciones concretas al respecto: hablan de “un amplio operativo de inspección, control y saneamiento de terrenos baldíos que presentan pastizales altos o falta de higiene, con el objetivo de promover la responsabilidad de los propietarios y contribuir al cuidado de la salud pública y del ambiente”.
Aseguran haber enviado un medio centenar de notificaciones en las últimas semanas, después de verificar numerosos lotes, constatar su estado e identificar a sus propietarios.
Se trata, básicamente, de infracciones a las Ordenanzas 195/84 y 3929/16, que establecen la obligatoriedad de mantener los inmuebles —edificados o baldíos— en condiciones de higiene, conservación, seguridad, salubridad y presentación, desde la vereda hasta el contrafrente.
Cualquier vecino que recorra la ciudad y observe el panorama podrá constatar que esa letra de la normativa se cumple poco o muy poco en una enorme cantidad de casos.

Entre las obligaciones que fija la normativa, se incluyen:
Limpieza del frente del edificio o tapial.
Destrucción de malezas y corte de yuyos, tanto en la acera como dentro del inmueble o lote.
Eliminación de charcos y aguas estancadas.
Desratización y desinfección en inmuebles abandonados o terrenos baldíos.
Relleno adecuado de pozos, hundimientos o excavaciones, quedando prohibido el uso de basura domiciliaria.
Los propietarios cuentan con un plazo de 72 horas para regularizar la situación y comunicarlo a las áreas municipales.
El incumplimiento puede derivar en multas que van desde $300.000 hasta $3.000.000.
Mientras las autoridades remarcan que estas medidas son fundamentales para prevenir enfermedades, evitar la acumulación de residuos y mejorar la seguridad y el ambiente de toda la comunidad, muchos vecinos elevan sus reclamos y muestran su cansancio por la falta de respuestas.
IMPORTANTE: no quedarse en la queja informal, denunciar los casos a la Línea de Atención Ciudadana 147, que opera todos los días durante las 24 horas.



