El régimen iraní desafió las promesas de Donald Trump de bajar los precios y aseguró que ninguna «medida artificial» podrá contener el alza. «El precio depende de la seguridad en la región, y ustedes son la fuente de la inseguridad», disparó el portavoz militar Ebrahim Zolfagari.
La tregua en los mercados duró menos de 24 horas. Tras las amenazas de «fuego y furia» de Donald Trump, la respuesta de Teherán no se hizo esperar. A través de un video difundido por la agencia oficial Tasnim, el Cuartel General de Jatam al-Anbia confirmó que Irán está detrás de las acciones contra barcos comerciales en el Estrecho de Ormuz y lanzó un ultimátum energético al mundo.
El petróleo como arma de guerra
El portavoz iraní, Ebrahim Zolfagari, fue contundente al desestimar los intentos de Estados Unidos por estabilizar el mercado mediante la liberación de sanciones o medidas diplomáticas:
El barril a US$ 200: Irán sostiene que la expansión del conflicto llevará el precio del crudo a niveles nunca vistos, duplicando los valores actuales.
Fin de las «medidas artificiales»: Para Teherán, no es posible bajar el costo de la energía mientras persista la presencia militar occidental en la región.
Seguridad vs. Precios: «El precio del petróleo depende de la seguridad en la región», advirtió Zolfagari, responsabilizando directamente a la Casa Blanca por la inestabilidad.
Ormuz: el nudo que asfixia al mundo
La confirmación de que Irán está operando activamente para cerrar el paso en el Estrecho de Ormuz pone en jaque el suministro global. Por este punto estratégico circula casi el 20% del crudo mundial y un tercio del gas natural licuado.
La reacción de los mercados: Tras conocerse la noticia, el barril de Brent, que ayer había bajado a US$ 87,50, volvió a mostrar una tendencia alcista inmediata, borrando las ganancias registradas en las bolsas de Nueva York y Buenos Aires.
¿Qué significa un barril a US$ 200 para Argentina?
Aunque el país cuenta con el potencial de Vaca Muerta, un salto de esta magnitud en el precio internacional del petróleo tendría un impacto dual y contradictorio:
En el surtidor: El precio de los combustibles locales sufriría una presión al alza masiva, empujando nuevamente la inflación.
Exportaciones: Por otro lado, Argentina podría recibir un ingreso de divisas récord por sus ventas de crudo al exterior, aunque esto dependería de la capacidad logística y de infraestructura para despachar la producción en un contexto de guerra global.


