El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó el retiro inmediato del General Randy George. La Casa Blanca busca alinear la cúpula militar en medio de fuertes internas por la estrategia en el conflicto.
En un movimiento que sacude la estructura de mando de los Estados Unidos en un momento crítico, el Departamento de Defensa ordenó este jueves la salida «con efecto inmediato» del General Randy George, Jefe del Estado Mayor del Ejército. La decisión, aunque ejecutada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, responde a una orden directa de la administración de Donald Trump.
George, un veterano de carrera egresado de West Point que lideraba las fuerzas terrestres desde 2023, fue instado a tramitar su jubilación de manera urgente. Su salida deja una vacante clave en la organización de las tropas en el frente de batalla contra Irán.
Las claves de la destitución:
Tensiones Estratégicas: Según trascendió desde el Pentágono, el General mantenía profundas diferencias con Hegseth y el círculo íntimo de Trump sobre la toma de decisiones en el conflicto bélico actual.
Cambio de Mando Político: La salida de George se lee como una «limpieza» de los mandos nombrados durante la gestión anterior (había sido asistente de Lloyd Austin) para imponer una conducción 100% alineada con la visión del actual Presidente.
Impacto en el Frente: La acefalía momentánea en el Estado Mayor del Ejército genera incertidumbre sobre la logística y el despliegue de infantería en el teatro de operaciones de Medio Oriente.
El comunicado oficial
El vocero Sean Parnell confirmó la noticia a través de un breve comunicado: «El General Randy A. George se retirará de su posición como el 41° Jefe de Estado Mayor del Ejército de manera efectiva e inmediata. El Departamento de Guerra agradece sus décadas de servicio».
Pese a las formas diplomáticas del texto, medios como CNN y CBS reportan que la relación entre la cúpula militar profesional y la conducción política de la Secretaría de Defensa había llegado a un punto de no retorno.
Perfil: Randy George es un oficial de infantería con décadas de trayectoria que incluyeron el comando del I Cuerpo. Su salida marca el fin de una era de generales de carrera con perfil técnico en favor de un mando con mayor afinidad política.


