Irán le respondió a Trump y advirtió que el Estrecho de Ormuz puede ser «el camino a la derrota». Alí Larijani, jefe de seguridad de la república islámica, cruzó al mandatario estadounidense tras sus amenazas de ataques «muy duros».
La tregua dialéctica parece estar lejos en el conflicto que mantiene en vilo al mundo. Luego de que el presidente Donald Trump asegurara que la guerra estaba «casi terminada» pero amenazara con golpear con fuerza si se interrumpía el flujo de crudo, la respuesta de Teherán no tardó en llegar y fue en un tono de extrema agresividad.
Una advertencia personal y directa
A través de su cuenta en la red social X, el jefe del Consejo Superior de Seguridad de Irán, Alí Larijani, recogió el guante de las declaraciones de la Casa Blanca. «A Irán no le asustan sus amenazas vacías. Otros más poderosos que usted intentaron eliminar a la nación iraní y no lo consiguieron», disparó el funcionario, cerrando su mensaje con una frase inquietante: «¡Cuídese usted de no ser eliminado!».
Ormuz: El punto de quiebre de la economía mundial
El foco del conflicto sigue siendo el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde circula habitualmente el 20% del petróleo mundial y que se encuentra bloqueado desde hace once días.
Larijani fue tajante respecto al futuro de esta vía estratégica:
«El estrecho de Ormuz se convertirá en un camino hacia la paz y la prosperidad para todos, o en un camino hacia la derrota y el sufrimiento para los belicistas».
El rol de los Guardianes de la Revolución
En sintonía con el ala política, los Guardianes de la Revolución ratificaron su postura de bloquear las exportaciones de petróleo del Golfo como respuesta a los ataques iniciados el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
Esta escalada discursiva pone en duda el alivio que los mercados internacionales habían mostrado horas antes, demostrando que, a pesar de las promesas de «final cercano» de Trump, la resistencia iraní mantiene su capacidad de amenaza sobre el suministro energético global.


