El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, fue derrotado en las elecciones legislativas y puso fin a un ciclo de 16 años de gobierno marcado por su perfil ultranacionalista.
El triunfo fue para el líder opositor conservador Péter Magyar, quien se impuso de manera contundente con su partido Tisza. Tras conocerse los resultados, el propio Orbán reconoció la derrota y felicitó a su rival.
“Para nosotros el resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la responsabilidad de gobernar”, expresó el mandatario saliente ante sus seguidores, aunque aseguró que continuará defendiendo sus ideas desde la oposición.
La caída de Orbán representa un golpe para el espacio de la derecha populista a nivel internacional, donde el dirigente húngaro era considerado una figura de referencia. Entre sus aliados se encontraban líderes como Donald Trump y Javier Milei, además de referentes europeos como Marine Le Pen, Santiago Abascal y Matteo Salvini.
El resultado electoral fue seguido con atención tanto por aliados como por críticos dentro de Unión Europea, en un contexto de tensiones políticas en el continente.
Fuente Página 12 y medios internacionales


