Washington refuerza su presencia militar mientras Teherán asegura haber derribado un caza y un dron.
El Comando Central de Estados Unidos confirmó el despliegue de unos 3.500 infantes de marina y marineros en la región de Medio Oriente, en el marco de la creciente tensión con Irán.
Las tropas llegaron a bordo del buque anfibio USS Tripoli (LHA-7), que actúa como nave insignia de un grupo de despliegue rápido preparado para operaciones militares, evacuaciones o control de zonas estratégicas.
Refuerzo militar en un contexto de guerra
El envío forma parte de un operativo más amplio impulsado por Estados Unidos, que ya cuenta con miles de efectivos en la zona. Según reportes, el Pentágono evalúa incluso ampliar el despliegue con hasta 10.000 soldados adicionales.
Estas fuerzas incluyen unidades anfibias, infantería, vehículos blindados y tropas aerotransportadas, lo que sugiere una capacidad de respuesta rápida ante posibles escenarios de escalada.
Irán asegura haber derribado aeronaves
En paralelo, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica afirmó haber derribado un caza F-16 Fighting Falcon y un dron MQ-9 Reaper en el sur de su territorio.
Según el comunicado oficial, la acción se habría dado en el marco de operaciones de represalia contra objetivos vinculados a Estados Unidos e Israel. Sin embargo, desde el lado estadounidense no hubo confirmación de la pérdida de esas aeronaves, aunque sí se informó que un F-16 participó en misiones de combate en la zona.
Un conflicto en escalada
Este nuevo episodio se inscribe en un escenario de máxima tensión regional, tras los ataques iniciados a fines de febrero y las posteriores respuestas de Irán y sus aliados.
La combinación de movimientos militares, versiones cruzadas y aumento de tropas refuerza la preocupación internacional por una posible escalada mayor del conflicto en Medio Oriente.
Fuente Agencia Noticias Argentinas


