Organizaciones de derechos humanos denunciaron una escalada sin precedentes de violencia estatal en 18 días de manifestaciones. Donald Trump aseguró que “la matanza está cesando”, mientras Estados Unidos evalúa opciones militares y Teherán niega ejecuciones de manifestantes.

La represión de las protestas antigubernamentales en Irán dejó al menos 3.428 personas muertas en menos de tres semanas, según informó la organización no gubernamental Iran Human Rights, con sede en Oslo. El dato surge en medio de un escenario de extrema tensión política, denuncias de crímenes de lesa humanidad y un creciente involucramiento internacional.
De acuerdo con el informe de la ONG, solo entre el 8 y el 12 de enero se registraron 3.379 muertes, entre ellas manifestantes y al menos 121 miembros de las fuerzas estatales, cifra que la organización calificó como un “mínimo absoluto” debido a la dificultad para acceder a información oficial. Entre las víctimas se encuentran al menos 15 menores de 18 años, y los hechos se distribuyen en 15 provincias del país.
Además, más de 10.000 personas fueron detenidas desde el inicio de las protestas en diciembre. La ciudad de Karaj, en la provincia de Alborz, fue señalada como uno de los focos más violentos de la represión, donde testigos aseguraron que las fuerzas de seguridad utilizaron ametralladoras pesadas DShK contra los manifestantes. También se reportaron ejecuciones de personas heridas, tanto en la vía pública como en centros médicos.
Funeral de Estado y versión oficial
Mientras las organizaciones de derechos humanos denuncian una masacre, el gobierno iraní reconoció la muerte de al menos 150 integrantes de las fuerzas de seguridad. Este miércoles, 100 de ellos fueron enterrados en un funeral de Estado en Teherán, en un acto multitudinario de respaldo al régimen, con consignas contra Estados Unidos e Israel, a quienes Irán acusa de instigar las protestas.
Desde el gobierno aseguraron que aún no cuentan con un número oficial de víctimas civiles, argumentando dificultades en la identificación de cuerpos. Según la versión oficial, las manifestaciones —que comenzaron con reclamos económicos— se tornaron violentas tras la supuesta infiltración de agentes extranjeros, con el objetivo de provocar una intervención militar extranjera.
Estados Unidos evalúa intervenir
En este contexto, el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos se reunió para analizar opciones militares contra Irán, según reveló The Washington Post. Entre las alternativas se evalúan ataques militares, nuevas sanciones económicas, ciberataques y un mayor respaldo a los movimientos de protesta.
El presidente Donald Trump afirmó este miércoles que fue informado de que “la matanza en Irán está cesando” y que no habría planes inmediatos de ejecuciones. Sin embargo, se mostró ambiguo respecto a una posible intervención armada. “La ayuda está en camino”, había anticipado un día antes.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araqchi negó que existan planes de ahorcamientos y aseguró que “no habrá ejecuciones ni hoy ni mañana”. En una entrevista televisiva, sostuvo que Irán está dispuesto a negociar, aunque acusó a Estados Unidos de haber abandonado la vía diplomática.
Internet satelital y apagón informativo
En paralelo, la empresa SpaceX, propiedad de Elon Musk, comenzó a ofrecer acceso gratuito a internet en Irán a través del sistema satelital Starlink. La medida busca contrarrestar el apagón digital impuesto por el gobierno iraní en medio de la represión, y se conoció tras una conversación entre Musk y Trump, según informó la cadena CNN.
Mientras tanto, las imágenes difundidas en redes sociales, que muestran filas de cuerpos en centros forenses al sur de Teherán, profundizan la alarma internacional y refuerzan los reclamos para que se investiguen los hechos como graves violaciones a los derechos humanos.
Fuente: Agencias internacionales / AFP


