Este patógeno puede transmitirse de animales a humanos, principalmente a través de murciélagos frugívoros del género Pteropus, por alimentos contaminados, o mediante contacto estrecho entre personas, especialmente en entornos sanitarios.

Por Ana Roche
La confirmación de varios contagios en India del virus Nipah encendió las alarmas mundiales por la propagación de esta grave zoonosis en Asia y el resto del mundo, por su alta tasa de transmisibilidad y debido a que no hay vacunas ni tratamientos para contenerlo.
En tanto, de acuerdo a la evolución de la transmisión del patógeno, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que “evalúa como moderado el riesgo para la salud pública a nivel subnacional, mientras que lo considera bajo a nivel nacional, regional y global, al no haberse detectado propagación fuera del área afectada”.
En esa línea, la entidad aseveró que “el evento representa el decimotercer brote documentado de Nipah en India y el tercero en Bengala Occidental”, y precisó que “el riesgo de que el virus se expanda por Asia es bajo, por lo que no recomienda restricciones de viajes ni comercio”, tras la confirmación de dos casos en el estado de Bengala Occidental y la declaración de una alerta epidemiológica por parte de las autoridades indias.
El Nipah es un patógeno zoonótico raro, según lo describe la OMS, con una tasa de letalidad de entre 40% y 75%. Además, no existen vacunas para su prevención ni tratamientos específicos disponibles.
Las autoridades sanitarias indias notificaron a la OMS el 26 de enero de 2026 dos casos confirmados de infección por Nipah en el distrito de North 24 Parganas. Los dos pacientes, una mujer y un hombre, enfermeros de entre 20 y 30 años, desarrollaron síntomas a finales de diciembre de 2025 y fueron hospitalizados principios de enero. Según el último parte, uno de los casos mostró mejoría clínica, mientras el otro permanecía en estado crítico.
En respuesta al brote, el Gobierno de India activó medidas de salud pública, entre ellas el rastreo de contactos, el refuerzo de la vigilancia epidemiológica, campañas de información comunitaria y el fortalecimiento de los protocolos de prevención y control de infecciones en hospitales. En esa línea, la OMS está apoyando el monitoreo del evento y el análisis de patrones epidemiológicos.
“Es fundamental reforzar la detección temprana y las medidas de prevención y control en los centros de salud para evitar la transmisión asociada a la atención médica”, subrayó la organización.
Tras la detección de los casos, las autoridades identificaron y analizaron más de 190 contactos, incluidos trabajadores de la salud y miembros de la comunidad, cuyos resultados fueron negativos. El Centro Nacional para el Control de Enfermedades informó el 27 de enero que, por fortuna, no se han registrado nuevos casos en Bengala Occidental.
Qué es el Nipah
La OMS destacó que el virus Nipah puede transmitirse de animales a humanos, principalmente a través de murciélagos frugívoros del género Pteropus, por alimentos contaminados, o mediante contacto estrecho entre personas, especialmente en entornos sanitarios.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular y vómitos, que pueden evolucionar rápidamente hacia encefalitis grave y dificultades respiratorias. No existe vacunas ni tratamientos, aunque la supervivencia aumenta si se detecta tempranamente.
La OMS reiteró que no recomienda restricciones de viajes ni comercio, pero instó a la población a evitar el consumo de savia cruda de palma datilera, lavar y pelar frutas, reducir el contacto cercano con personas enfermas y buscar atención médica temprana ante síntomas compatibles.
El brote se da en plena temporada de mayor riesgo, que en India se extiende entre diciembre y mayo, periodo asociado a una mayor interacción entre humanos y reservorios naturales del virus. (DIB)


