Es el segundo ataque directo al corazón de la capital libanesa en lo que va del mes. El proyectil impactó contra un edificio residencial en el barrio de Aisha Bakkar, provocando graves daños estructurales y derrumbes.
La ofensiva de Israel sobre el Líbano sumó este miércoles un nuevo capítulo de máxima tensión. Por segunda vez desde el inicio de las hostilidades, las fuerzas israelíes atacaron el casco urbano de Beirut, alejándose de los suburbios del sur para golpear una zona residencial densamente poblada.
Impacto en Aisha Bakkar
El ataque se localizó en el área de Aisha Bakkar, donde, según reportó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN), un edificio residencial sufrió el impacto directo. La explosión fue de tal magnitud que causó el derrumbe de paredes y daños severos en locales y viviendas aledañas, sembrando el pánico entre los civiles.
Este bombardeo se suma al ocurrido el pasado 2 de marzo, cuando un ataque al Hotel Ramada, en la zona del paseo marítimo, terminó con la vida de cuatro presuntos comandantes iraníes.
Las cifras de la tragedia
La escalada bélica en territorio libanés ha dejado un saldo humanitario devastador en las últimas semanas. De acuerdo con los registros oficiales de la administración libanesa a los que accedió la Agencia Noticias Argentinas:
Fallecidos: 570 personas.
Heridos: Más de 1.440 ciudadanos.
Desplazados: Unas 759.000 personas han tenido que abandonar sus hogares para huir de los bombardeos.
Un escenario de incertidumbre
A pesar de los mensajes de la Casa Blanca sobre un posible «final cercano», los hechos en el terreno muestran una realidad opuesta. La incursión en el centro de Beirut marca una ruptura de las «líneas rojas» tácticas, lo que hace temer una respuesta de similar escala por parte de las fuerzas de Hezbolá o Irán, extendiendo el conflicto a niveles regionales incontrolables.


