
El consejo directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá de manera urgente para debatir la convocatoria a un paro general el mismo día en que la reforma laboral llegue al recinto de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado.
El encuentro estaba previsto inicialmente para mitad de semana, pero fue adelantado ante la posibilidad de que la Cámara baja sesione el jueves 19 y por la presión de distintos sectores sindicales que ya anunciaron medidas de fuerza con movilización.
Según trascendió, dentro de la central obrera también pesa el clima generado por los recientes episodios de violencia y represión, lo que llevó a varios dirigentes a replantear el formato de una eventual protesta masiva.
En paralelo, algunos referentes gremiales apuestan a que legisladores provinciales y del PRO impulsen cambios al proyecto que obliguen a una nueva revisión en el Senado. Entre los puntos más resistidos figura una modificación incorporada a último momento que habilita descuentos salariales en caso de enfermedad, referencia que fue mencionada públicamente por el ministro Federico Sturzenegger.
En un documento interno, la CGT expresó su rechazo “en su totalidad” a la iniciativa del Gobierno nacional, al considerar que es contraria a la Constitución y a tratados internacionales con jerarquía constitucional. Además, calificó el proyecto como “regresivo y perjudicial para los trabajadores”.
Mientras tanto, la central obrera analiza los pasos a seguir para frenar o al menos postergar la aprobación del paquete de reformas, que —según advierten— afecta conquistas históricas del movimiento obrero.


