La medida fue confirmada por el gremio de la Universidad Nacional de La Plata en reclamo de mayor presupuesto y una recomposición salarial del 50%.
El conflicto en el sistema universitario suma un nuevo capítulo. La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP) confirmó la realización de dos semanas de paro durante abril, en el marco de las tensiones con el Gobierno nacional por financiamiento y salarios.
La decisión fue adoptada en una asamblea masiva de afiliados y afiliadas, donde se resolvió profundizar el plan de lucha en línea con lo definido por la Federación Nacional de Docentes Universitarios. Las medidas de fuerza se llevarán adelante en las semanas que comienzan el 30 de marzo y el 27 de abril.
El encuentro tuvo lugar en la sede Fonseca de la Facultad de Artes, con una amplia participación del cuerpo docente, que ratificó la necesidad de sostener el reclamo ante la falta de respuestas oficiales.
Además del paro, el gremio propuso impulsar una nueva Marcha Federal Universitaria el próximo 23 de abril, con el objetivo de visibilizar el conflicto y fortalecer la unidad entre docentes, estudiantes y demás sectores del sistema educativo.
Entre los principales reclamos se encuentra la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario (Ley 27.759), que establece una recomposición salarial del 50%, además de garantizar mayores recursos para el funcionamiento de las casas de estudio, actualización de becas y paritarias libres.
La normativa fue aprobada por el Congreso y posteriormente ratificada tras el veto del presidente Javier Milei. Sin embargo, desde el sector docente denuncian que aún no fue implementada, pese a la existencia de una orden judicial que obliga a su aplicación.
La disputa salarial es uno de los ejes centrales del conflicto: mientras la ley original contempla un aumento del 50%, el proyecto de reforma impulsado por el Gobierno propone una suba del 12% en cuotas, lo que fue rechazado por los gremios.
En este contexto, ADULP también advirtió que podría convocar a nuevas medidas de fuerza si el Ejecutivo avanza con modificaciones a la legislación vigente.
Con este escenario, el inicio y desarrollo normal de las actividades académicas en abril se verá afectado, en medio de una creciente tensión entre el Gobierno y la comunidad universitaria.


