El Ministerio de Infraestructura aprobó una nueva etapa del estudio técnico junto a la UBA. El proceso durará 15 meses y busca auditar los costos reales de las empresas.
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dio un paso determinante en la Revisión Tarifaria Integral (RTI) del servicio eléctrico. A través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, se aprobó la segunda etapa del convenio con la Facultad de Derecho de la UBA (vía el CEARE) para auditar técnica y económicamente a las distribuidoras bajo jurisdicción provincial.
El objetivo central de este proceso, que comenzó en 2024, es conocer «la caja negra» de los costos de Edelap, EDES, EDEA y EDEN. Con esta información, el Estado provincial busca garantizar un plan de inversiones obligatorio, mejorar la calidad del servicio y asegurar que las tarifas sean «asequibles y geográficamente homogéneas».
¿En qué consiste la nueva etapa?
Tras una primera fase dedicada a la valuación física de los activos (postes, transformadores, cables), la Etapa 2 que se pone en marcha ahora es la más sensible, ya que incluye:
Análisis económico: Determinación de los ingresos que realmente necesita cada empresa para operar.
Plan de inversiones: Definición de las obras obligatorias que deberán realizar las compañías.
Nueva estructura tarifaria: El diseño del cuadro tarifario que regirá en los próximos años.
Plazos y resultados
Según el cronograma oficial, este estudio técnico tiene un plazo total de 15 meses para llegar a sus conclusiones finales. Una vez terminado, los expertos de la UBA presentarán un informe final que servirá de base para que el Gobierno bonaerense decida el nuevo cuadro tarifario.
Desde la Provincia recalcaron que este proceso busca reafirmar el «rol activo del Estado» en el control de las concesionarias, exigiendo que la actualización de la infraestructura sea acorde a la demanda actual antes de validar nuevos esquemas de cobro.
Los 4 ejes de la Revisión Tarifaria (RTI)
Transparencia: Conocer los costos reales de distribución de las cuatro grandes empresas.
Inversión: Obligar a las prestatarias a actualizar redes y tecnología.
Calidad: Reducir la frecuencia y duración de los cortes de suministro.
Equidad: Buscar tarifas que los usuarios puedan pagar y que no varíen drásticamente según la zona geográfica.
Fuente: Agencia DIB


