A través de la Resolución 60/2026, el Ministerio de Economía restableció los períodos de actualización de precios. El nuevo calendario divide el año en dos etapas según el consumo y busca ajustar el costo de las facturas a la demanda real del sistema.
El Gobierno Nacional modificó las reglas de juego para las tarifas de gas. Según lo publicado este miércoles en el Boletín Oficial, se abandona el esquema anterior para volver a una actualización basada en la estacionalidad, una medida que impactará en los cuadros tarifarios que las distribuidoras presentan ante el ente regulador.
El nuevo calendario estacional
La normativa establece dos períodos fijos para determinar el precio del gas que se traslada a la factura final:
Período Invernal: Del 1 de mayo al 30 de septiembre. Es la etapa de mayor consumo y donde se concentrarán los ajustes más sensibles.
Período Estival: Del 1 de octubre al 30 de abril. Es la etapa de baja demanda por las temperaturas cálidas.
¿Qué significa esto para el usuario?
Desde la Secretaría de Energía aseguran que el cambio busca que los precios reflejen el comportamiento real de la demanda. Según la explicación oficial, la intención es que el sistema sea más transparente y se ajuste a los costos de adquisición del combustible, cumpliendo con la Ley 24.076.
Puntos clave de la medida:
Sin ganancias extra: Las empresas distribuidoras y transportistas deben trasladar el costo del gas a la tarifa «sin generar ganancias ni pérdidas», actuando solo como intermediarios del precio.
Aceptación automática: Las empresas del sector deberán aceptar este nuevo esquema. Si no lo hacen expresamente, se considerará aprobado en cuanto presenten su primera solicitud de aumento bajo el nuevo calendario.
Consumo vs. Precio: El Gobierno destaca que la estacionalidad ya no responderá tanto a fluctuaciones del precio internacional, sino a la fuerza de la demanda interna, que se dispara a partir de mayo.
El contexto de los subsidios
Esta medida se suma a la reciente reglamentación de los nuevos esquemas de subsidios y la derogación de la Tarifa Social tradicional. Con el invierno a la vuelta de la esquina, el Ejecutivo busca estabilizar el sistema de precios antes de que el consumo en los hogares llegue a su pico anual.


