El informe de Inquilinos Agrupados revela que más del 70% destina gran parte de sus ingresos al alquiler y crece el endeudamiento para cubrir gastos básicos.

Por Redacción Infocielo
El acceso a la vivienda en Argentina atraviesa un momento crítico y cada vez más restrictivo para quienes alquilan. Así lo refleja el último relevamiento nacional realizado por Inquilinos Agrupados, que advierte sobre un deterioro sostenido en las condiciones de vida de los hogares inquilinos, atravesados por aumentos frecuentes, endeudamiento y recortes en gastos esenciales.
El informe, elaborado en marzo de 2026 sobre una muestra de 690 casos en 20 provincias, expone que el 70,6% de los inquilinos destina al menos el 40% de sus ingresos al pago del alquiler, muy por encima del umbral internacional recomendado. En ese contexto, un 17,2% debió mudarse por no poder afrontar los costos, una cifra que refleja la presión creciente del mercado inmobiliario sobre los ingresos.
La situación se agrava al observar el nivel de endeudamiento: el 70,9% de los hogares inquilinos tiene deudas activas. Lejos de tratarse de consumos extraordinarios, el crédito aparece como una herramienta de supervivencia cotidiana. Más de la mitad de los encuestados (53,2%) se endeudó para poder comprar alimentos, mientras que el 38,9% lo hizo para pagar el alquiler. A su vez, el uso de tarjetas de crédito se consolida como principal vía de financiamiento, alcanzando al 65,2% de los casos.
El impacto también se traduce en un fuerte ajuste dentro del hogar. El 89,6% de los inquilinos declaró haber recortado gastos básicos, con especial incidencia en alimentos (65,1%) y salud (54,2%). Este deterioro se refleja incluso en la alimentación diaria: solo el 38,6% logra realizar las cuatro comidas, mientras que casi un 30% se limita a una o dos comidas por día.
En paralelo, el mercado laboral no logra compensar la pérdida de poder adquisitivo. Aunque el 71,4% de los encuestados cuenta con empleo formal, los ingresos resultan insuficientes. En ese escenario, el pluriempleo se vuelve una estrategia extendida: el 45,7% tiene más de un trabajo, mientras que un 14,1% perdió alguna fuente laboral en el último año.
Principales datos del informe
- 70,6% destina el 40% o más de su salario al alquiler
- 17,2% tuvo que mudarse por no poder pagar
- 70,9% tiene deudas activas
- 53,2% se endeudó para comprar alimentos
- 38,9% tomó deuda para pagar el alquiler
- 89,6% recortó gastos del hogar
- 29,7% realiza solo una o dos comidas diarias
- 45,7% tiene más de un empleo
A nivel territorial, las diferencias también marcan la profundidad del problema. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el 20,2% de los inquilinos tuvo que mudarse por no poder afrontar el alquiler, mientras que el 70% recortó gastos en alimentos. En tanto, Neuquén presenta los valores más altos de alquileres del país y uno de cada tres inquilinos debió abandonar su vivienda por motivos económicos.
El informe concluye que la problemática habitacional ya no puede analizarse de manera aislada: se trata de una crisis que combina ingresos insuficientes, encarecimiento del alquiler y deterioro de las condiciones de vida. En ese marco, el acceso a la vivienda deja de ser un objetivo alcanzable para amplios sectores y comienza a consolidarse una tendencia preocupante: la de generaciones enteras que permanecen excluidas del mercado de la propiedad. (Infocielo)


