El economista planteó un escenario optimista basado en el potencial exportador energético de Argentina.
El economista Ricardo Arriazu analizó el contexto económico actual y proyectó un panorama favorable para la Argentina, apoyado principalmente en el potencial del sector energético, en especial ante la suba internacional del petróleo.
Durante una exposición, sostuvo que el país podría recibir un fuerte ingreso de divisas en los próximos años:
“Nos van a salir dólares por las orejas mientras no choquemos la calesita”, afirmó, en referencia a la necesidad de evitar errores de política económica que frenen ese proceso.
El rol clave de la energía
Arriazu explicó que el contexto internacional —marcado por tensiones geopolíticas y aumento en el precio del petróleo— posiciona a la Argentina como un potencial exportador relevante. Esto, según su visión, podría generar un flujo importante de dólares si se mantienen ciertas condiciones de estabilidad.
Producción y crecimiento
El economista también puso el foco en un problema estructural:
“Somos pobres, no alcanza. Y no lo vamos a resolver con discurso. La única manera es agrandando la torta”, señaló, enfatizando que el crecimiento debe venir de la producción y la inversión.
En esa línea, remarcó la necesidad de esfuerzo y generación de riqueza real para mejorar los ingresos y el nivel de vida.
Contradicciones en la economía
Arriazu marcó una aparente contradicción entre la percepción social y los datos oficiales, al mencionar cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos:
mientras muchos sectores reportan caída en ventas o dificultades económicas, los indicadores muestran niveles de actividad en máximos históricos.
Esto abre, según planteó, un interrogante sobre cómo se distribuye ese crecimiento y por qué no se refleja de manera homogénea en la economía cotidiana.
Advertencia final
Finalmente, el economista advirtió que el país debe evitar repetir errores del pasado:
criticó modelos que priorizan el consumo inmediato por sobre la inversión, al señalar que eso implica “comerse el stock de capital” en lugar de generar bases sostenibles para el desarrollo.
En síntesis, su mensaje combina optimismo por el potencial energético con una advertencia clara: sin estabilidad y reglas consistentes, esa oportunidad podría desaprovecharse.
Fuente Ámbito


