Un análisis del mercado de combustibles muestra que, aunque en pesos los precios superaron a la inflación entre 2018 y 2025, medidos en dólares se mantuvieron relativamente estables. En la región, el país se ubica en un punto intermedio del ranking de valores por litro.

Los precios de los combustibles en la Argentina atravesaron fuertes subas en moneda local durante los últimos siete años, impulsados por la inflación persistente y las sucesivas devaluaciones. Sin embargo, cuando se los mide en dólares, la evolución fue mucho más estable.
Así lo refleja un informe elaborado por Nicolás Taiariol, consultor de Oil & Gas y exdirector nacional de Energía, que reconstruyó la trayectoria de los valores de la nafta y el gasoil entre 2018 y 2025 en un contexto de alta volatilidad económica.
En pesos, los aumentos fueron significativos. La nafta súper pasó de costar $23,57 por litro en enero de 2018 a $1.564 en diciembre de 2025, lo que representa una suba del 6.535%. En el mismo período, la nafta premium avanzó de $27,33 a $1.799 (6.483%), mientras que el gasoil fue el que más se encareció: de $20,79 a $1.570 por litro, con un incremento del 7.452%.
El comportamiento del tipo de cambio explica gran parte de esta dinámica. Entre 2018 y 2025, el dólar oficial pasó de $19 a $1.451, una variación del 7.525%, por encima de la suba de los combustibles en pesos. Por eso, medidos en moneda estadounidense, los precios mostraron estabilidad durante buena parte del período.
Entre 2018 y 2022, la nafta súper promedió alrededor de US$0,85 por litro, la premium cerca de US$0,99 y el gasoil en torno a US$0,77. Recién a partir de 2023 se produjo un cambio de tendencia, cuando la devaluación del peso comenzó a correr más rápido que los ajustes en surtidor, generando un atraso en dólares.
La brecha se profundizó en 2024, luego del salto cambiario de diciembre de 2023. Aunque los precios en pesos prácticamente se duplicaron en un solo mes, el aumento anual fue del 58%, mientras que en dólares se registró un abaratamiento del 15%.
El 2025 marcó un punto de quiebre. Ese año, los combustibles subieron por encima de la inflación, pero sin llegar a compensar completamente el atraso acumulado. En dólares, los valores se mantuvieron estables: la nafta súper rondó los US$1,08 por litro, la premium bajó levemente de US$1,33 a US$1,24, y el gasoil se mantuvo cerca de US$1,08.
Entre los factores que influyeron en este comportamiento se destacan el avance del dólar oficial, que subió un 41% en 2025, y un contexto internacional de precios estables del crudo, con el barril de Brent moviéndose entre los US$75 y US$85.
En la comparación regional, la Argentina ocupa una posición intermedia. El precio promedio global de la nafta es de US$1,28 por litro, mientras que en el país se ubicó durante 2025 entre US$1,05 y US$1,10. En Sudamérica, se paga casi lo mismo que en Brasil, pero menos que en Uruguay (US$1,70), Chile (US$1,40) y Perú (US$1,20). El ranking lo encabeza Venezuela, con valores cercanos a los US$0,03 por litro.
De cara a 2026, el escenario queda abierto. Una eventual corrección brusca del tipo de cambio podría empujar los precios a nuevos máximos en pesos y modificar nuevamente el posicionamiento regional, con impacto directo en la competitividad de la economía y en el bolsillo de los consumidores.
Fuente: Diario Clarín


