El Ministro de Economía ratificó el esquema de bandas cambiarias y aseguró que el cepo ya está levantado en un 90%. Además, lanzó un fuerte mensaje a los empresarios: “El riesgo kuka no existe más”.
En una jornada marcada por definiciones sobre el rumbo macroeconómico, el ministro de Economía, Luis Caputo, brindó un panorama optimista sobre la desaceleración de precios y la acumulación de reservas. Según el funcionario, la inflación de febrero se ubicará por debajo del 2,9% registrado en enero, con la expectativa de alcanzar una cifra cercana al 0% para el mes de agosto.
Dólar y Reservas: «Compramos de forma inteligente»
Caputo ratificó la vigencia del esquema de bandas y la política de intervención del Banco Central. «Estamos comprando entre cinco y seis veces lo que nos comprometimos con el FMI», detalló, aunque aclaró que el objetivo es evitar la volatilidad sin fijar pisos artificiales al tipo de cambio.
Respecto a las restricciones cambiarias, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante:
«El cepo está levantado en un 90%. Hicimos demasiado esfuerzo para cambiar las cosas y no vamos a arriesgar todo por salir totalmente un mes antes o después».
Impuestos y Reforma Laboral
En cuanto a la política fiscal, el ministro descartó el envío de una Ley de Reforma Tributaria propiamente dicha. En su lugar, explicó que el Gobierno avanzará en la reducción gradual de impuestos a medida que se consolide el superávit fiscal.
Asimismo, destacó que la reciente Ley de Inocuidad Fiscal y la reforma laboral buscan formalizar el empleo y movilizar los ahorros de los argentinos. Según estimaciones oficiales, existen cerca de US$ 170.000 millones fuera del sistema que podrían transformarse en crédito para el sector privado.
El «fin del riesgo político» y el contexto externo
Caputo aprovechó el espacio para enviar un mensaje directo al sector empresarial, instándolos a invertir bajo la premisa de que el ciclo político anterior ha terminado. «El riesgo kuka no existe más, porque el kirchnerismo no va a volver», sentenció.
Finalmente, se refirió al complejo escenario en Medio Oriente. Si bien reconoció que se trata de un «shock externo fuerte» que afecta la apertura de los mercados, aseguró que la mejor defensa de Argentina es mantener los fundamentos económicos en orden. En este sentido, descartó realizar un canje de los bonos con vencimiento en 2029 y 2030, argumentando que el ahorro financiero no resultaba significativo.


