Qué frena a los operadores, por qué el sistema sí funciona en gastronomía y hotelería y dónde se encuentra la oportunidad para mejorar el servicio y la motivación del personal.

Por Redacción Surtidores
La digitalización avanza en múltiples aspectos de la operación de las Estaciones de Servicio, pero hay una herramienta que todavía encuentra dificultades para consolidarse en el sector: la propina digital.
Mientras en gastronomía y hotelería este sistema crece de manera sostenida, en las playas de carga y tiendas su adopción es prácticamente inexistente. Así lo explicó a Surtidores Martín García Dutriez, fundador de Divix, una plataforma especializada en la gestión automática de propinas.
Una plataforma automatiza la distribución de aportes, eleva la eficiencia y refuerza la hospitalidad, generando beneficios directos tanto para los trabajadores como para los consumidores.
“En estos sectores venimos muy bien: hoy estamos procesando más de 100 millones de pesos por mes en propinas. En Estaciones de Servicio, ninguna”, afirmó el ejecutivo al describir el contraste entre ambos mercados. Tras una primera campaña de difusión, la compañía mantuvo algunos contactos iniciales con operadores, pero los proyectos no avanzaron.
Lejos de atribuir el freno a una cuestión tecnológica, considera que el principal desafío es cultural. Señaló que parte del sector todavía mantiene prácticas muy arraigadas y que cualquier modificación en los procesos implica un esfuerzo adicional.
Sin embargo, desde su visión, el rubro reúne condiciones favorables para incorporar este tipo de herramientas. “Los vendedores de playa te lavan el vidrio, revisan el agua, el aceite, te preguntan si necesitás algo. Eso es servicio. Con un QR en la mano, el cliente algo deja”, sostuvo y aclaró que el sistema tiene un impacto directo en la motivación del personal.
Pero existe una realidad y es que en gastronomía ya está normalizada la propina, por lo que el salto era sólo digitalizarse; por el contrario, en las estaciones el gap es grande: de no tener propinas a que sean digitales.
Pero, para tener en cuenta, los resultados en otros rubros muestran que el potencial es significativo y replicar esa experiencia en este sector requerirá un proceso gradual de adaptación, capacitación y cambio de mentalidad. “El salto es más importante, pero también la oportunidad”, resumió García Dutriez.
La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ratificó la indemnización por despido sin causa a un trabajador pero rechazó computar las propinas dentro de su salario habitual. La decisión reabre el debate sobre el reconocimiento formal de las gratificaciones en efectivo.
Además de facilitar el cobro y la distribución automática de propinas a los vendedores de turno, la herramienta permite medir en tiempo real la calidad de atención, detectar desvíos en el servicio y mejorar el clima interno de los equipos de playa. Un aspecto que tiene implicancias directas en la experiencia del cliente y en la competitividad del negocio.
Por ahora, la propina digital sigue siendo una asignatura pendiente en el sector. Pero con un mayor foco en la hospitalidad y en la valorización del trabajo del personal, desde Divix confían en que el sistema todavía tiene margen para encontrar su lugar en las Estaciones de Servicio. (Surtidores)


