La morosidad en los créditos al consumo continúa en alza y enciende señales de alerta. Según datos del Banco Central de la República Argentina, las deudas de las familias en billeteras virtuales alcanzaron el 29,9% en febrero, consolidando una tendencia creciente que se arrastra desde fines de 2024.
El dato surge de un informe de la consultora 1816 y refleja un fenómeno que ya no se limita a casos aislados: se trata de un problema extendido en todo el sistema financiero.
📈 Un salto sostenido
El nivel de morosidad en billeteras virtuales:
📊 Subió más de 2 puntos respecto a enero
📉 Se triplicó en un año y medio
En paralelo, también creció la irregularidad en otros segmentos:
🏦 Familias en bancos: 11,2% (máximo desde 2004)
🏢 Empresas: 2,9%
📊 Total sector privado: 6,7%
👉 En el caso de los hogares, el deterioro es especialmente significativo y marca el peor registro en más de dos décadas.
⚠️ Un fenómeno generalizado
El informe descarta que se trate de problemas puntuales:
En 28 de los 30 bancos analizados, aumentaron los créditos con atraso
La morosidad crece tanto en bancos como en entidades no financieras
Incluso plataformas como Mercado Pago registran niveles de irregularidad (14,7%), aunque más cercanos a los bancos tradicionales que al resto de las fintech.
💸 El peso de las tasas
Uno de los factores clave detrás de esta situación es el costo del crédito:
📊 Tasa Nominal Anual (TNA): alrededor del 70%
📊 Tasa Efectiva Anual (TEA): cercana al 100%
📈 El costo real es aún mayor al sumar comisiones e impuestos
A pesar de que el Banco Central de la República Argentina mantiene tasas de referencia más bajas en el corto plazo, los préstamos personales siguen siendo muy caros, lo que dificulta el cumplimiento de pagos.
🧭 Un escenario delicado
El aumento de la morosidad refleja un contexto más amplio:
Menor capacidad de pago de las familias
Créditos caros y de difícil acceso
Incertidumbre sobre la evolución de las tasas
👉 En este marco, la deuda en billeteras virtuales aparece como uno de los focos más sensibles, con niveles que ya rozan el 30% y que plantean un desafío tanto para el sistema financiero como para la economía en general.
Fuente Agencia DIB


