El presidente de la compañía, Miguel Zonnaras, justificó la decisión por la pérdida de competitividad en Argentina. Mientras tanto, la planta local enfrenta suspensiones rotativas debido a una caída del 29% en la producción.
En un contexto de apertura importadora y altos costos operativos, Georgalos, una de las firmas más emblemáticas de la industria nacional, confirmó que ha comenzado a producir en China una de sus golosinas más populares: el caramelo Flynn Paff. El producto, que históricamente fue un sello del ADN industrial argentino, ahora es fabricado en el gigante asiático y luego importado para su venta en el mercado interno.
Miguel Zonnaras, presidente de la empresa, explicó que la medida responde a una necesidad de supervivencia financiera. Aunque se definió como alguien de «ADN industrial», aseguró ser «muy pragmático» al entender que un proyecto debe ser rentable para ser sustentable.
Zonnaras derribó el mito de la ventaja competitiva por ser productores de materia prima:
“El costo de la materia prima para nosotros es prácticamente el mismo que en cualquier parte del mundo porque es un commodity. Lo que inclina la balanza a favor de otros países es la estructura de costos generales: intervención estatal, infraestructura y logística”.
Suspensiones y capacidad ociosa
La realidad en la planta que la empresa posee en la provincia de Buenos Aires refleja la dureza del escenario local:
Suspensiones rotativas: Afectan a unos 80 trabajadores cada 15 días, una medida acordada para intentar sostener los puestos de trabajo.
Caída del volumen: La producción se desplomó un 29%.
Capacidad ociosa: La fábrica está operando con un 55% de sus máquinas detenidas.
Polémica por el costo laboral y el respaldo de Sturzenegger
Zonnaras también encendió el debate sobre las cargas sociales al afirmar: «Me encantaría pagarle el 100% de mi costo laboral al empleado y que después vengan todos a sacarle la parte que corresponde».
Estas declaraciones fueron rápidamente celebradas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien vinculó los dichos del empresario con la Ley de Modernización Laboral. El ministro destacó que, bajo la nueva normativa, los recibos de sueldo deben detallar todos los descuentos que explican la brecha entre lo que paga el empleador y lo que efectivamente recibe el trabajador.
Fuente: Agencia DIB


