Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional ya se encuentra en el país para avanzar con la segunda revisión del programa por USD 20.000 millones. La acumulación de reservas y el posible desembolso pendiente de USD 1.000 millones, en el centro de la agenda.
Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribó a Buenos Aires para dar inicio a las conversaciones correspondientes a la segunda revisión del acuerdo vigente con la Argentina por USD 20.000 millones.
La visita se produce en un contexto de tensión política y económica, marcado por la reciente polémica en torno al Indec y por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas internacionales.
El equipo del organismo está encabezado por Luis Cubeddu y Bikas Joshi y mantendrá reuniones con autoridades nacionales durante los próximos días, con el objetivo de evaluar el cumplimiento de las metas comprometidas en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) y avanzar en la consulta del Artículo IV.
Desde el FMI confirmaron oficialmente la presencia de la delegación en el país y señalaron que las discusiones se centran en el desarrollo del programa y en los próximos pasos del acuerdo. Por el lado del Gobierno, las conversaciones estarán lideradas por el ministro de Economía, Luis Caputo, y podrían incluir la participación del presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Reservas, el eje de la negociación
La acumulación de reservas internacionales netas será uno de los puntos centrales de la revisión. En la evaluación anterior, el Banco Central debía cerrar el cuarto trimestre de 2025 con un saldo positivo de USD 2.400 millones, meta que luego fue corregida a un rojo de USD 2.600 millones. Sin embargo, tampoco se alcanzó ese objetivo revisado.
El incumplimiento estuvo vinculado principalmente a la decisión oficial de no intervenir en el mercado cambiario hasta alcanzar el piso de la banda de flotación, además de ventas de divisas destinadas a contener el tipo de cambio en la previa de las elecciones legislativas.
Desde el 1 de enero de 2026, con el inicio de la denominada fase 4 del programa económico, el escenario comenzó a modificarse. El Banco Central acumuló 23 jornadas consecutivas de compras, por un total de USD 1.297 millones, lo que representa cerca del 13% de la meta anual de acumulación de reservas. Como resultado, las reservas brutas alcanzaron los USD 45.673 millones, aunque aún se mantienen por debajo de los niveles de fines de enero.
Contexto político y expectativa por una dispensa
La llegada de la misión del FMI se produce pocos días después de la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec, en la antesala de la implementación de un nuevo método para medir la inflación, que estaba previsto para debutar con el IPC de enero de 2026.
En este marco, el Fondo podría otorgar una nueva dispensa (waiver) a la Argentina por el incumplimiento en la meta de reservas, lo que permitiría destrabar el desembolso pendiente de USD 1.000 millones. La incógnita pasa por conocer cuál sería el nuevo objetivo de acumulación que impondría el organismo.
Días atrás, el ministro Caputo mantuvo un breve encuentro con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde la titular del organismo elogió el desempeño reciente de la economía argentina y el progreso en la recomposición de reservas.
Cabe recordar que el pasado 1 de febrero la Argentina realizó un pago de USD 878 millones en intereses al FMI, equivalente a 605,7 millones de Derechos Especiales de Giro (DEGs), aunque no se precisó si los fondos provinieron del Banco Central o del Tesoro.
Fuente: Infobae / FMI


