La multinacional cerró su planta en Tortuguitas y despidió a 145 trabajadores. Argumenta razones de competitividad, mientras gremios y empresarios alertan por el impacto de la apertura importadora.

La multinacional sueca SKF, dedicada a la producción de rodamientos industriales, confirmó el cierre definitivo de su planta en Tortuguitas, provincia de Buenos Aires, donde empleaba a 145 trabajadores. La compañía anunció que continuará operando en el país como importadora, trayendo desde Brasil los productos que hasta ahora se fabricaban localmente.
La decisión se suma a un proceso de reestructuración global que la firma justifica como una estrategia para “asegurar la competitividad a largo plazo”. “Tras evaluar cuidadosamente varias propuestas, lamentablemente no encontramos una alternativa sostenible al cierre de nuestra planta en Tortuguitas. Es una decisión difícil, pero necesaria”, señaló Manish Bhatnagar, presidente de la Región Industrial de las Américas y Australia de SKF.
El Ministerio de Trabajo bonaerense intervino para garantizar el pago de las indemnizaciones correspondientes y buscar un acuerdo que contemple compensaciones superiores a las previstas por ley.
Reacciones gremiales y preocupación industrial
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, lamentó el cierre y criticó la política económica del Gobierno. “Mientras el mundo cuida su producción, Argentina abre sus puertas a todo lo importado. SKF se va a reconvertir en importadora y perdemos puestos de trabajo. Están transformando el modelo productivo del país”, sostuvo.
En la misma línea, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA), Elio Del Re, advirtió en agosto que “la industria local muestra señales de estancamiento y en niveles productivos muy bajos, a lo que se suman importaciones en porcentajes récord”.
Según datos de ADIMRA, la producción metalúrgica cayó 5,2% interanual en septiembre y 1,1% respecto de agosto, alcanzando su menor nivel de capacidad instalada desde junio de 2020. Las provincias más afectadas son Córdoba y Buenos Aires.
Del Re alertó que “la apertura indiscriminada promete precios bajos a corto plazo, pero sale cara a futuro”, y advirtió sobre una “parálisis preocupante” en la industria nacional.
El testimonio de los trabajadores
En una carta difundida por empleados de la planta de Tortuguitas, los obreros denunciaron que se enteraron del cierre “por un video en YouTube” y acusaron a la empresa de “decidir a espaldas de los trabajadores”.
“SKF no es una pyme quebrada ni una empresa en crisis. Es una multinacional con ganancias millonarias que está aplicando una política global de recorte y traslado de operaciones”, afirmaron en el comunicado. “No somos un número en una planilla. Somos familias que construimos nuestra vida alrededor de esta fábrica.”
Un siglo de historia en el país
SKF opera en Argentina desde 1917, especializada en la fabricación y comercialización de rodamientos, obturaciones y sistemas de lubricación. Sus productos abastecen a sectores como la industria automotriz, la aeroespacial, la naval, las energías renovables y los semiconductores.
A nivel global, el grupo obtiene el 70% de sus ventas en la industria y el 30% en el sector automotor. En América concentra el 31% de su facturación total.
La decisión de cerrar la planta local implica la pérdida de una de las pocas líneas de producción de rodamientos industriales en el país, en un contexto de caída de la actividad manufacturera y aumento de las importaciones.


