Un informe reveló que los envíos de coparticipación, leyes especiales y compensaciones sumaron $5,05 billones en marzo.

Por Agencia DIB
Las transferencias automáticas de recursos del Estado Nacional hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) experimentaron en marzo una nueva retracción en términos reales. Si bien los envíos totales alcanzaron los $5.050.838 millones, esto representa una caída del 4,3% al descontar el efecto de la inflación.
De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), esta baja se produce a pesar de un incremento nominal del 26,4% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se enviaron $3.995.000 millones. La persistencia del proceso inflacionario -estimado en un 3% para marzo en el análisis- terminó por licuar el poder adquisitivo de los fondos transferidos.
La contracción de los recursos distribuidos por coparticipación neta, que excluye leyes especiales y compensaciones, fue aún más profunda que la del consolidado total, alcanzando un descenso real del 7,4%. El informe atribuye este fenómeno principalmente al desempeño de los dos pilares del sistema tributario argentino: el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en conjunto representan aproximadamente el 94% de la masa coparticipable neta.
En el caso del Impuesto a las Ganancias, la recaudación registró una disminución real interanual del 12,7%. A su vez, el informe explica que en este resultado “influyó el cambio de administración tributaria originado en la modificación del esquema de anticipos de las empresas”. Por otro lado, el IVA mostró una variación negativa del 4% en términos reales.
En lo que respecta al análisis desglosado, hay una importante disparidad en el impacto de la caída de recursos. Salta, que recibió $195.244 millones, se destacó como la única jurisdicción del país que logró una variación positiva en sus ingresos reales, con un leve incremento del 0,4 por ciento. En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fue la más perjudicada, con un descenso real de sus recursos del 7,2% (recibió $108.760 millones).
Entre los distritos con mayor peso en el reparto, la provincia de Buenos Aires recibió $1.183.104 millones, lo que representó un descenso del 1,8%, mientras que Santa Fe y Córdoba registraron caídas más pronunciadas del 6,0% y 6,1% respectivamente.
Sin embargo, los datos de marzo no parecen aislados. Al analizar el acumulado de los primeros tres meses del año, las transferencias automáticas totales sumaron $16.342.000 millones, frente a los $13.169.000 millones del primer trimestre de 2025. En términos reales, esto representa una contracción del 6,4% para el consolidado de todas las jurisdicciones. Y allí los números de PBA marcan una caída de 5 puntos. (DIB)


