La combinación de demanda interna débil, pérdida de competitividad frente a las importaciones y un clima de inversión desfavorable configuró un escenario complejo.

La producción industrial de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la Provincia de Buenos Aires registró una caída interanual del 6,8% en diciembre de 2025, según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), publicado hoy 2 de febrero. El dato consolidó un año en números rojos para el sector, con una variación acumulada negativa del 0,4%.
El Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) mostró, además, un retroceso del 0,3% en la comparación mensual desestacionalizada, rompiendo con la tendencia de relativa estabilidad de los meses previos. La actividad cerró el mes con un nivel de 73,1 puntos (base 2022=100), mientras que la capacidad instalada utilizada se ubicó en 62,7%, reflejando una subutilización significativa de la planta productiva.

Un diciembre contractivo para la mayoría de los sectores
El desempeño sectorial durante el último mes del año fue mayoritariamente negativo. Solo un rubro logró escapar a la tendencia general a la baja: Madera y muebles, que anotó una leve variación positiva del 0,3% interanual, impulsada en parte por la temporada de fabricación de muebles escolares.
En el extremo opuesto, el retroceso más profundo se observó en Químicos y plásticos, con una contracción del 14,3%. Le siguieron Metal, maquinaria y equipo (-8,6%), Papel e impresiones (-5,8%) y Textil e indumentaria (-5,0%). El sector de Alimentos y bebidas, si bien con una caída más moderada del 3,7%, también evidenció la presión de una demanda interna débil y un consumo “medido” por debajo de los registros históricos para la época.
El informe de la CAME destaca que, si bien la inyección de liquidez por el pago del aguinaldo generó un “piso” de actividad y permitió sostener la rotación de stocks mediante promociones y descuentos, la erosión de los ingresos reales de la población limitó severamente la demanda efectiva, impidiendo un repunte generalizado.

Optimismo en las expectativas, pero inversión en retirada
Frente al escenario contractivo del cierre de año, las perspectivas a futuro de los industriales muestran un contraste. Según el relevamiento cualitativo, el 57,6% de las pymes proyecta una recuperación para el próximo ciclo económico, mientras que solo un 7,2% prevé una mayor contracción.
Sin embargo, esta visión optimista no se está traduciendo en decisiones de inversión concretas. La intención de invertir permanece retraída: el 47% de las firmas considera que el contexto actual es “poco propicio” para realizar desembolsos de capital, en contraste con el 26% que identifica condiciones favorables.
El informe señala que la fuerte compresión de la rentabilidad, producto de la creciente competencia con importaciones, los altos costos internos y la ausencia de crédito a tasas viables, actúa como un freno estructural a la inversión y la expansión de la capacidad productiva.

Presión importadora y costos: los desafíos persistentes
El análisis sectorial detallado revela dos problemas recurrentes. Por un lado, la creciente presión competitiva de los productos importados, que en rubros como el metalmecánico y los muebles se ofrecen a precios hasta un 15% inferiores a los nacionales, erosionando la participación de mercado de las pymes locales.
Por otro, la alta carga de costos fijos, impositiva y salarial, sumada a la inflación de insumos, continúa afectando los márgenes de ganancia en un contexto de ventas bajas. Sectores como el químico-plástico y el textil destacan esta presión sobre la rentabilidad como uno de sus principales obstáculos.
El informe de la CAME, publicado este 2 de febrero, confirma que el 2025 cerró con un balance negativo para la industria pyme bonaerense. La combinación de demanda interna débil, pérdida de competitividad frente a las importaciones y un clima de inversión desfavorable configuró un escenario complejo. Aunque las expectativas para el próximo ciclo apuntan a una mejora, el camino hacia una recuperación sostenida parece depender de una reversión de los factores que hoy comprimen la rentabilidad y frenan la apuesta al crecimiento. (InfoNoticias)


