El dato surge de un informe de la consultora EcoGo basado en registros del BCRA. La morosidad en el sector saltó del 14% al 41% en solo un año, duplicando el promedio del sistema financiero.
La pérdida del poder adquisitivo y la caída de los ingresos reales empezaron a pasar factura en los hogares argentinos, impactando de lleno en uno de los consumos más aspiracionales: los electrodomésticos. Según un relevamiento de la consultora EcoGo, la mora en los créditos otorgados por las cadenas de retail alcanzó un crítico 41% al cierre de diciembre.
El fenómeno marca un quiebre respecto al año anterior. Mientras que en diciembre de 2024 el incumplimiento se ubicaba en un manejable 14%, el 2025 cerró con casi la mitad de los clientes con dificultades para estar al día.
El «apretón» financiero
La combinación de tasas de interés elevadas y el fuerte endeudamiento de las familias detuvo la rueda del crédito. Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, explicó que la estrategia de las empresas ante este escenario ha sido «conservadora», recurriendo directamente al corte de nuevas líneas de financiación para evitar mayores riesgos.
Brecha entre bancos y financieras
El informe destaca una diferencia abismal entre el comportamiento de los clientes bancarizados y aquellos que recurren al crédito directo en los locales:
Casas de electrodomésticos: 41% de morosidad.
Crédito no bancario general: 22,8% de irregularidad.
Bancos tradicionales: 5,3% de mora promedio (subiendo al 9,3% en el segmento familias).
Esta brecha confirma que los sectores más golpeados son aquellos que no acceden al sistema bancario formal y dependen del financiamiento propio de las tiendas para equipar su hogar.
La situación no solo afecta a los consumidores. La cadena de pagos empieza a mostrar fisuras graves, como el reciente ingreso de la firma Peabody en concurso preventivo, lo que encendió las alarmas en su planta de La Matanza. Con el vencimiento de la primera cuota de patentes el próximo 10 de marzo y la presión inflacionaria constante, el margen de maniobra de las familias argentinas parece estar llegando a su límite.
Fuente: Agencia DIB


