La protesta incluyó un fuerte llamado de atención sobre el cambio climático y derivó en una represión con nueve personas detenidas.

La defensa de los glaciares volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública de Mendoza. Este miércoles, miles de personas se movilizaron en distintas localidades de la provincia para expresar su rechazo a los intentos del Gobierno nacional de avanzar sobre la Ley de Glaciares y habilitar proyectos megamineros en zonas protegidas, en un contexto marcado por la crisis climática y la creciente escasez de agua.
Las concentraciones se realizaron en General Alvear, San Rafael, San Carlos, Tunuyán, Luján de Cuyo, Maipú, Uspallata y Lavalle, además del kilómetro cero de la ciudad de Mendoza, donde más de 3.000 manifestantes participaron de una marcha pacífica por el centro de la capital provincial.
💧 Glaciares: reservas estratégicas de agua
Durante la movilización en la ciudad de Mendoza se leyó un documento impulsado por la Campaña Plurinacional por los Glaciares, a cargo del científico Marcelo Giraud y la militante ambiental Macarena Poblete. Allí se destacó que la Ley de Glaciares fue conquistada “con organización, trabajo colectivo y años de constancia”, y que su defensa responde a la necesidad de proteger reservas estratégicas de agua dulce.
El texto recordó que, a lo largo del tiempo, la actividad minera ha provocado el secado de ríos, derrames contaminantes y la destrucción de ecosistemas completos, sin que ello haya significado mejoras reales en las condiciones de vida de las comunidades. En ese sentido, se rechazó de manera explícita el proyecto PSJ Cobre Mendocino, considerado una amenaza directa al ambiente periglacial.

🌍 Cambio climático y futuro hídrico
La protesta también puso el foco en el impacto del cambio climático, un factor que agrava la situación de los glaciares y reduce su capacidad de regulación hídrica. En regiones áridas como Mendoza, estas masas de hielo cumplen un rol clave para garantizar el acceso al agua, especialmente en períodos de sequía prolongada.
Especialistas y organizaciones ambientales advierten que avanzar sobre zonas glaciares en este contexto implica comprometer el abastecimiento de agua para las próximas generaciones. La pérdida de estos ecosistemas no sólo afecta al ambiente, sino que pone en riesgo la producción, la salud y la vida cotidiana de amplios sectores de la población.

🏛️ Decisiones políticas bajo cuestionamiento
Uno de los ejes centrales de la movilización fue el cuestionamiento a la decisión política del Gobierno nacional de impulsar modificaciones a la Ley de Glaciares para facilitar la explotación privada de estos territorios. Desde la protesta se denunció que estas iniciativas priorizan los intereses de corporaciones mineras por sobre el derecho humano al agua.
En el documento leído durante la marcha se interpeló de manera directa al presidente Javier Milei y al gobernador mendocino Alfredo Cornejo, señalando la contradicción entre promover proyectos extractivos en zonas protegidas y afirmar que esas políticas contribuirán a reducir la pobreza o mejorar la salud de la población.

🚨 Represión y detenciones
Si bien la movilización se desarrollaba de manera pacífica, la jornada concluyó con un operativo de seguridad que derivó en la detención de nueve personas. Según informó el abogado Maximiliano Villarreal, las aprehensiones fueron ilegales y estuvieron acompañadas por hechos de violencia institucional.
El letrado indicó que los detenidos presentaban lesiones visibles, producto de golpes, esposamientos forzados y maltratos, y que inicialmente se les impidió el acceso a la defensa legal. Tras la presentación de un habeas corpus, una jueza ordenó constatar las lesiones, habilitar las denuncias correspondientes y derivar a los detenidos a controles médicos.

🔎 Un debate que excede a Mendoza
La defensa de los glaciares vuelve a poner en discusión el modelo de desarrollo y el rol del Estado en la protección de los bienes comunes. En un escenario atravesado por el cambio climático, el acceso al agua se consolida como uno de los principales desafíos sociales y ambientales del presente y del futuro.
Las movilizaciones en Mendoza reflejan que la Ley de Glaciares no es sólo una norma ambiental, sino una herramienta clave para resguardar un recurso vital. Su defensa, sostienen las organizaciones, es también la defensa de la vida, de la soberanía sobre los recursos naturales y de un horizonte sustentable para las próximas generaciones. (InfoNoticias)


