El informe económico mensual Nº297 de CICCRA revela que el mercado interno mostró una recuperación del consumo, aunque con variaciones en la demanda externa y tensiones en los precios al consumidor.

🔹 Consumo interno
Durante los primeros diez meses de 2025, la industria frigorífica produjo 2,635 millones de toneladas r/c/h, cifra casi idéntica a la del mismo período de 2024. El freno en las exportaciones resultó determinante: las ventas externas retrocedieron 10,2% interanual, principalmente por la disminución de las compras de China en el primer semestre.
Como consecuencia, el volumen no exportado sostuvo la oferta local, lo que permitió que el consumo aparente creciera 4,4% interanual, alcanzando 1,931 millones de toneladas r/c/h en octubre (promedio móvil 12 meses).
En síntesis, un mercado interno más abastecido y con una demanda en repunte, sostenida por menor salida exportadora.
🔹 Consumo por habitante
El consumo individual evidenció una mejora moderada: el promedio móvil anual alcanzó 49,1 kg por habitante al año, lo que representa un incremento del 3,2% interanual (1,5 kg/año más).
Pese a la mejora, la cifra continúa lejos de períodos donde el consumo per cápita superaba ampliamente los 55 o 60 kg/hab/año, reflejando un cambio estructural en las preferencias alimentarias y la incidencia del poder adquisitivo.

🔹 Dinámica de precios minoristas
Entre las páginas 37 y 39 el informe muestra una aceleración sostenida del precio de la carne en el mostrador, acompañada por variaciones mensuales y anuales significativas. Los incrementos alcanzaron fuertes porcentajes interanuales, en sintonía con la recuperación del valor del ganado en pie.
El traslado a góndola no fue uniforme entre categorías, pero sí constante en dirección alcista. La suba anual rondó valores elevados y ubicó a los cortes bovinos como uno de los productos alimentarios con mayor presión sobre el gasto familiar.
En paralelo, la recomposición de los precios relativos contra inflación mayorista, dólar oficial y dólar libre sugiere un sector que se corrige después de varios meses retrasado frente a otros rubros de la economía.
⚠ Equilibrio frágil
Los datos muestran un equilibrio delicado del mercado. La mejora del consumo no responde a un incremento real del poder adquisitivo, sino a la caída exportadora. Esto reordena el destino de la producción más que la capacidad de compra de la población.
La dependencia de China como principal comprador vuelve a exponer vulnerabilidad: cualquier variación externa impacta de manera directa en la oferta interna, precios y planificación productiva.
Al mismo tiempo, la suba en góndola tensiona a los hogares –aún con mayor abastecimiento– y mantiene al consumo en niveles que, si bien mejoran, siguen lejos de su histórica fortaleza.
El interrogante es evidente: ¿se trata de un rebote transitorio o de una recuperación sostenible? La evolución de precios y del ingreso real será decisiva para responderlo en 2026.}

(InfoNoticias)


