
La Fórmula 1 introducirá una modificación clave en su reglamento deportivo a partir de 2026, a raíz de un incidente ocurrido en la clasificación del Gran Premio de Imola 2025 que tuvo como protagonista al piloto argentino Franco Colapinto.
En aquella Q1, Colapinto sufrió un fuerte accidente que obligó a mostrar bandera roja. En ese contexto, el británico Oliver Bearman (Haas) alcanzó a completar su vuelta rápida, pero la FIA decidió anular su tiempo, argumentando que la interrupción se había registrado tres segundos antes de que cruzara la línea.
El equipo apeló al considerar que en ese sector del circuito no había señales visibles de bandera roja, pero el reclamo no prosperó y el piloto quedó eliminado.
Tras analizar el episodio, la FIA resolvió eliminar toda interpretación subjetiva y actualizar el Código Deportivo Internacional:
Toda vuelta completada después de declararse la bandera roja será anulada automáticamente.
El momento oficial de la interrupción lo fijará el sistema de cronometraje.
Si ese sistema falla, decidirán el Director de Carrera y el cronometrador jefe.
La medida regirá para entrenamientos, clasificación y carrera.
La decisión reabrió otro debate dentro del paddock: si los pilotos que provocan una bandera roja deberían ser penalizados —como sucede en otras categorías— para evitar que obtengan ventajas involuntarias. Por ahora, esa discusión continúa abierta.
El cambio reglamentario marca otro capítulo en la creciente incidencia del piloto argentino Franco Colapinto dentro del máximo nivel del automovilismo mundial.


