
El Luna Park volvió a quedar en el centro de la escena luego de que la Justicia de la Ciudad rechazara la apelación presentada por el Gobierno porteño y confirmara la prohibición de demoler total o parcialmente el histórico estadio ubicado en el microcentro.
La decisión judicial ratifica la medida cautelar vigente y consolida la protección del edificio por su valor cultural, simbólico y arquitectónico, impidiendo cualquier proyecto que implique su destrucción o alteración estructural.
Los puntos centrales del fallo
❌ Rechazo a la apelación del Gobierno de la Ciudad
🛑 Ratificación de la cautelar que impide demoliciones
🏛️ Reconocimiento del valor patrimonial del estadio
🎭 Protección de su uso cultural y deportivo
El tribunal remarcó que el Luna Park constituye un bien de interés público, no sólo por su arquitectura sino por su profunda huella en la historia social y cultural argentina.
Un ícono que seguirá en pie
El Luna Park es sinónimo de boxeo argentino. Allí brillaron grandes figuras, pero pocas quedaron tan ligadas a su historia como Nicolino “El Intocable” Locche, quien hizo de ese ring un escenario mítico. Así como Locche esquivaba golpes con elegancia, el estadio parece haber esquivado —una vez más— el golpe final de la demolición, manteniéndose en pie gracias al reconocimiento de su valor patrimonial.
Esa relación entre el estadio y su historia deportiva fue clave en el análisis judicial, que destacó la necesidad de preservar espacios que forman parte de la identidad colectiva.
Protección vigente
Con este fallo, cualquier iniciativa futura deberá ajustarse estrictamente a la normativa de conservación, garantizando que el Luna Park continúe funcionando como espacio cultural y deportivo, tal como lo ha hecho desde su inauguración en 1932.
De esta manera, uno de los lugares más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires seguirá protegido, manteniendo viva su memoria, sus historias y sus noches inolvidables.


