La acumulación de feriados profundizó los desfasajes en la cadena de pagos y obligó a los operadores a recalcular su estructura de costos en tiempo real.

Por Redacción Surtidores
A las puertas de una nueva tanda de días no laborables, entre cálculos ajustados, negociación con proveedores y administración milimétrica del flujo de fondos, los estacioneros vuelven a desplegar estrategias para afrontar un modelo de negocios cada vez más exigente.
La llegada de la Semana Santa, pone a los expendedores de combustibles frente a la preocupación por garantizar la descarga de combustibles antes del inicio del nuevo receso y los dirigentes de las entidades empresarias de diversas provincias compartieron con Surtidores sugerencias y visiones regionales del asunto.
Según explicó José Gianello, presidente de la Cámara de Expendedores de San Luis, las demoras en las acreditaciones -producto del parate bancario y la interrupción en los circuitos de tarjetas generan un cuello de botella que impacta directamente en la operatoria. “Estamos haciendo una ingeniería económica cada vez más compleja”, resumió, al describir la dificultad de afrontar pagos “a cola de camión”, en un contexto en el que las cuentas corrientes también comienzan a evidenciar un creciente deterioro.
A este panorama se suma la mirada desde otras provincias. Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de San Juan, señaló a este medio que la logística se sostendrá bajo esquemas habituales, aunque con recaudos adicionales para evitar quiebres en el abastecimiento. “Se está retirando combustible previo a la semana y dejando pendiente el primer día en que se pueda volver a cargar”, explicó. En ese sentido, llevó tranquilidad sobre el suministro: “No vamos a tener problemas”.
No obstante, el dirigente advirtió que, si bien el fin de semana largo presenta un panorama favorable, el movimiento podría ubicarse por debajo de los niveles tradicionales. “Sabemos que por ahí se mueve un poco el consumo, pero con el aumento de precios capaz que se vea menos de lo habitual”, indicó. Y agregó que el sector ya internalizó esta dinámica: “La mayoría ha tomado recaudos y tiene en cuenta que el consumo va a estar dentro de parámetros normales”.
En la misma línea, Alberto Boz, presidente de FAENI, entidad que nuclea a los estacioneros de Santa Fe, despejó dudas sobre el funcionamiento de las petroleras durante el feriado. “Todas trabajan casi normal jueves y viernes. Alguna reduce un poco el horario, pero no habrá problemas de suministro por los días de Semana Santa”, afirmó. Y remarcó que se trata de una dinámica ya conocida por el sector: “Hace muchos años que esto es así, lo mismo que con los otros feriados largos que se dan durante el año”.
El escenario es heterogéneo. Mientras algunas estaciones logran sostener o incluso mejorar levemente sus volúmenes de venta, un amplio segmento atraviesa una caída pronunciada que compromete su capacidad de maniobra. En ese marco, los costos laborales adquieren un peso determinante: el pago de turnos dobles, horas extras y feriados se vuelve particularmente crítico para los establecimientos de menor escala, que operan con estructuras más rígidas y menor espalda financiera.
Sin embargo, desde el sector descartan faltantes en el mercado. “Los camiones van a seguir llegando porque el consumo es bajo”, señaló Gianello, al tiempo que remarcó que la verdadera inquietud radica en cómo sostener la cadena de pagos. (Surtidores)


