El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas amarillas y naranjas en gran parte del territorio bonaerense. La franja de la Costa Atlántica es la única zona que quedó fuera de las advertencias por calor.
Las altas temperaturas continúan afectando a la provincia de Buenos Aires y a gran parte del país. Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), casi todo el territorio bonaerense permanece bajo alertas amarillas y naranjas por calor extremo, con excepción de la franja de la Costa Atlántica, que se mantiene sin advertencias oficiales.
El fenómeno se enmarca en una ola de calor que también impacta en provincias como Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Salta, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, Neuquén y Río Negro, donde se esperan condiciones térmicas que pueden afectar la salud, especialmente en los grupos de riesgo.
Zonas con alerta naranja en Buenos Aires
Dentro del territorio bonaerense, el nivel de alerta naranja —que implica un riesgo moderado a alto para la salud— se extiende desde el sur del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y avanza hacia el interior en una franja que alcanza partidos del centro y sudeste provincial, incluyendo áreas cercanas al oeste de Mar Chiquita y General Pueyrredón.
Las autoridades meteorológicas recomiendan extremar los cuidados en estas zonas ante la persistencia de temperaturas muy elevadas.
Qué significa cada nivel de alerta
Alerta amarilla:
Indica un efecto leve a moderado en la salud. Las temperaturas pueden ser peligrosas, sobre todo para niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas.
Alerta naranja:
Señala un efecto moderado a alto en la salud. Las condiciones térmicas pueden ser muy peligrosas, especialmente para los grupos más vulnerables.
Recomendaciones para prevenir el golpe de calor
El Ministerio de Salud y el SMN aconsejan:
Beber agua con frecuencia, sin esperar a tener sed.
Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas.
Prestar especial atención a bebés, niños y personas mayores.
Reducir la actividad física en horas de mayor temperatura.
Usar ropa liviana, holgada y de colores claros.
Permanecer en ambientes ventilados o con refrigeración.
Priorizar una alimentación liviana, con frutas y verduras.
Desde los organismos oficiales recuerdan que no existe un tratamiento farmacológico para el golpe de calor, por lo que la prevención y la hidratación son claves para evitar complicaciones.
Fuente: Agencia DIB


