El Reporte Preliminar del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que 2025 se ubicó entre los años más extremos desde 1961, con temperaturas récord, olas de calor y de frío de gran alcance, precipitaciones intensas con inundaciones y una sequía prolongada en la Patagonia.

Un año entre los más cálidos de la historia reciente
Entre enero y octubre de 2025, la temperatura media del país se ubicó 0,59 °C por encima del promedio 1991-2020, lo que posiciona a este período como el cuarto más cálido desde 1961. El informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señala que gran parte del territorio registró valores superiores a lo normal, especialmente en el centro y oeste del país.
El mes más destacado fue febrero, que resultó excepcionalmente cálido y rompió récords de temperatura media en decenas de localidades al norte de los 30° de latitud sur, consolidándose como uno de los febreros más extremos registrados en el país.
Olas de calor intensas y temperaturas superiores a 40 grados
Durante el verano se registraron dos olas de calor de gran intensidad y persistencia, que afectaron principalmente al centro y norte argentino. En ese contexto se alcanzaron valores extremos, como los 46,5 °C registrados el 4 de febrero en Rivadavia, Salta, la temperatura más alta del año.
Las olas de calor dejaron además un elevado número de jornadas con temperaturas superiores a los 40 °C y récords tanto de máximas como de mínimas. En ciudades como Resistencia, el fenómeno se extendió durante 14 días consecutivos, convirtiéndose en una de las olas de calor más prolongadas de los últimos 65 años.
Un invierno con una ola de frío histórica
El invierno 2025 presentó un único evento de ola de frío, pero de gran extensión territorial. Entre el 27 de junio y el 3 de julio, una masa de aire polar afectó a casi todo el país, alcanzando al 65 % de las estaciones meteorológicas.
Durante ese período se registraron temperaturas mínimas extremas, con el valor más bajo del año en Maquinchao, Río Negro, donde el termómetro descendió hasta –19,2 °C. También se establecieron récords de frío en ciudades de la región central y del Litoral, e incluso se produjeron nevadas en provincias donde son poco frecuentes, como Buenos Aires, Córdoba, San Luis y La Rioja.
Lluvias por encima del promedio y eventos extremos
En cuanto a precipitaciones, el balance nacional fue superior al promedio, con un desvío positivo del 10,2 % respecto del valor climatológico. De este modo, 2025 se posicionó como el año más lluvioso de los últimos ocho y el 22° más húmedo desde 1961 para el período enero-octubre.
La distribución, sin embargo, fue muy desigual. Agosto se destacó como extremadamente lluvioso en la franja central del país, con récords diarios y mensuales y la ocurrencia de inundaciones en distintas localidades.
El evento más significativo ocurrió el 6 de marzo en Bahía Blanca, donde se registraron 209,5 milímetros de lluvia en un solo día, provocando graves daños estructurales, anegamientos y pérdidas materiales, y quedando a pocos milímetros del récord absoluto histórico de la ciudad.
Inundaciones recurrentes en Buenos Aires
A lo largo del año, gran parte de la provincia de Buenos Aires se vio afectada por episodios reiterados de lluvias intensas. La saturación de los suelos y las crecidas de cursos de agua, en especial en la cuenca del río Salado, generaron inundaciones persistentes, con consecuencias sociales, económicas y productivas.
Patagonia: sequía prolongada y escasez de nieve
En contraste con el centro y noreste del país, el noroeste de la Patagonia atravesó un escenario crítico de sequía, que se agravó durante un invierno extremadamente seco. Para septiembre de 2025, la región acumulaba 40 meses consecutivos con déficit hídrico, con cerca de 30 millones de hectáreas afectadas.
La falta de precipitaciones se combinó con escasas nevadas tanto en Patagonia como en Cuyo. En provincias como Río Negro y Chubut, la cobertura de nieve cayó más del 60 % respecto del promedio histórico, comprometiendo la disponibilidad de agua para ríos, embalses y sistemas productivos.
Más incendios y focos de calor
Las condiciones secas y las altas temperaturas favorecieron un aumento de los incendios forestales. El día con mayor cantidad de focos de calor fue el 27 de agosto, con 2.284 registros a nivel país. Santa Fe encabezó el ranking anual, con más de 30 mil focos detectados, seguida por Corrientes, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.
Señales ambientales persistentes
El informe del SMN también advierte que durante 2025 continuó el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero, se detectaron niveles elevados de carbono negro en la Antártida y se registró una mayor frecuencia de índices de radiación ultravioleta extremadamente altos en ciudades como Buenos Aires y Mendoza durante el verano.
Un escenario que confirma la intensificación climática
El Reporte Preliminar concluye que 2025 consolidó un patrón de mayor variabilidad y extremos climáticos en Argentina, con récords térmicos, lluvias intensas e inundaciones, pero también sequías persistentes y déficit hídrico severo, en línea con las tendencias observadas en las últimas décadas y el contexto del cambio climático global. (InfoNoticias)


