El avance, liderado por el prestigioso oncólogo Mariano Barbacid, abre una puerta de esperanza para futuros tratamientos en humanos.
Tras seis años de intensas investigaciones, un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España alcanzó un logro sin precedentes: la eliminación completa del adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP) —el tumor pancreático más común y agresivo— en modelos animales.
La clave del éxito: Una «triple combinación» terapéutica
El estudio, publicado en la revista científica PNAS, se basó en un ataque estratégico a tres frentes simultáneos que permiten el crecimiento y la expansión del cáncer. Los científicos utilizaron inhibidores específicos para neutralizar:
La mutación KRAS: El principal «motor» que desata este tipo de cáncer.
La proteína EGFR: Clave en la proliferación celular.
La proteína STAT3: Fundamental para la resistencia y expansión del tumor.
Resultados sorprendentes en laboratorio
Las pruebas se realizaron en dos fases. Primero, en ratones con células tumorales implantadas, donde se logró la regresión completa y duradera.
Luego, en ratones modificados genéticamente para replicar con exactitud el cáncer humano, los resultados fueron igual de contundentes: 9 de cada 12 animales alcanzaron la regresión total y vivieron más de 100 días sin rastro de la enfermedad.
¿Cuándo llegará el tratamiento a los humanos?
A pesar del entusiasmo de la comunidad científica, Mariano Barbacid pidió cautela. Aunque los resultados en ratones son un paso histórico, el proceso para llegar a ensayos clínicos con personas es complejo y requiere de financiamiento.
Plazos previstos: Se estima que los primeros estudios en humanos podrían iniciarse en un plazo de tres años.
Medicamentos: Uno de los inhibidores clave utilizados en la investigación podría recibir autorización oficial entre finales de este año y principios de 2027, lo que aceleraría los tiempos legales para las pruebas combinadas.
Actualmente, el cáncer de páncreas tiene una tasa de supervivencia inferior al 10% a los cinco años del diagnóstico, debido a su agresividad y detección tardía. Este descubrimiento español se posiciona como el avance más sólido en décadas para cambiar esas estadísticas.


