Suicidio en jóvenes: un informe de UNICEF advierte un aumento del 14% en la franja de 20 a 29 años

Más leídos

El Monitor de UNICEF alertó sobre el crecimiento de los suicidios entre jóvenes de 20 a 29 años en Argentina entre 2014 y 2024, mientras que en la población adolescente se registraron descensos. El informe también expone diferencias por género y territorio, con tasas más elevadas en varias provincias del norte del país, y plantea la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y el acceso a la salud mental.

El suicidio constituye una de las principales causas de muerte evitable entre adolescentes y jóvenes. Según los datos difundidos por la Agencia DIB a partir del informe de UNICEF, la evolución de este fenómeno presenta diferencias según la edad, el sexo y el lugar de residencia.

Uno de los principales puntos de alerta es el aumento del 14% registrado entre las personas de 20 a 29 años durante la década analizada. La tendencia contrasta con la reducción observada entre adolescentes, aunque las tasas continúan por encima de los niveles registrados en buena parte de las décadas de 1980 y 1990.

Qué muestran los datos sobre adolescentes

Durante 2014, la tasa de suicidio entre adolescentes de 10 a 19 años alcanzó uno de sus valores más altos, con 7,4 casos cada 100.000 personas de ese grupo etario.

Diez años después, el informe identificó una reducción del 36% entre adolescentes de 15 a 19 años y del 28,5% entre quienes tienen de 10 a 14 años. Sin embargo, la evolución no fue suficiente para volver a los niveles más bajos registrados décadas atrás.

En 2024, el suicidio representó el 6,3% de las muertes entre personas de 10 a 14 años y se ubicó entre las principales causas de fallecimiento de ese grupo. Entre adolescentes de 15 a 19 años, explicó el 14,7% de las defunciones y fue la segunda causa de muerte.

El documento también advierte que, al avanzar hacia la juventud, la problemática adquiere otras dimensiones. Entre las personas de 20 a 24 años, el porcentaje de muertes atribuidas al suicidio pasó del 12,8% al 14,6% en el período señalado.

Una brecha marcada entre varones y mujeres

El informe identifica diferencias por sexo que se acentúan a medida que aumenta la edad. Durante la adolescencia temprana, las tasas de suicidio entre varones y mujeres son relativamente similares. A partir de los 15 años, en cambio, la tasa masculina aumenta con mayor intensidad.

De acuerdo con el documento, entre adolescentes mayores la tasa de los varones llega a ser 2,5 veces la de las mujeres. La brecha se mantiene durante la juventud temprana, lo que refuerza la necesidad de contemplar las diferencias de género en las estrategias de prevención.

Las provincias del norte registran las tasas más elevadas

La distribución territorial también presenta diferencias significativas. Para el período 2017-2024, Salta registró la tasa media anual más alta entre adolescentes, con 16,2 suicidios cada 100.000 personas. Le siguieron Formosa, con 14,1, y Catamarca, con 13,6.

También se ubicaron entre las provincias con tasas elevadas Santiago del Estero, con 11,1, y La Rioja, con 10,3.

En contraste, la provincia de Buenos Aires registró una tasa de 4 casos cada 100.000 adolescentes, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue de 2,8. Según los datos del informe, la tasa de Salta fue casi seis veces la de CABA.

Las diferencias también aparecen dentro de cada provincia. Entre 2017 y 2024, los departamentos salteños de Los Andes, Cachi y La Viña registraron tasas medias anuales de 65,5, 48,4 y 41,1 suicidios cada 100.000 adolescentes, respectivamente. UNICEF advierte que, en poblaciones pequeñas, estos indicadores pueden presentar variaciones importantes de un período a otro.

Descensos generales, pero con diferencias entre jurisdicciones

Al comparar los períodos 2017-2020 y 2021-2024, el número de suicidios adolescentes descendió un 6,5% en el conjunto del país. Sin embargo, la tendencia no fue uniforme: algunas provincias registraron reducciones, mientras que otras presentaron aumentos, entre ellas La Rioja, Catamarca, Tucumán, Corrientes y la Ciudad de Buenos Aires.

El informe también señala limitaciones en los registros disponibles. El estigma social, las dificultades para determinar la intencionalidad de algunas muertes y las diferencias en los sistemas de información pueden generar subregistros o problemas de clasificación. Por ese motivo, los datos deben interpretarse teniendo en cuenta esas limitaciones.

La prevención requiere un abordaje sostenido

Frente a este escenario, UNICEF plantea la importancia de fortalecer las estrategias de detección temprana y prevención en escuelas, centros de salud, servicios de protección y espacios comunitarios.

Entre las líneas de acción propuestas se encuentran mejorar los mecanismos de derivación, facilitar el acceso a servicios de salud mental adecuados y sostener el acompañamiento durante la adolescencia y la juventud.

Los datos muestran que la prevención no puede limitarse a una sola etapa de la vida ni abordarse de manera aislada. Las diferencias por edad y territorio refuerzan la importancia de contar con políticas sostenidas, redes de apoyo y respuestas accesibles para quienes atraviesan situaciones de sufrimiento emocional.

Si vos o alguien cercano está atravesando una crisis emocional, es importante buscar ayuda profesional y recurrir a una persona de confianza. Ante una emergencia, se puede acudir a una guardia de salud o llamar al servicio de emergencias local.

Fuente: Agencia DIB

- Advertisement -spot_img

Más noticias

- Advertisement -spot_img

Últimos artículos