El organismo redujo del 3,6% al 2,1% su estimación de crecimiento para 2026. El recorte se conoce luego de la caída de la actividad económica registrada en julio y del retroceso del PBI durante el segundo trimestre. El Gobierno de Javier Milei descarta, por ahora, un escenario de recesión.
El Banco Mundial volvió a reducir su proyección de crecimiento para la Argentina durante 2026. En su última actualización económica para América Latina y el Caribe, el organismo estimó que la economía nacional crecerá un 2,1% este año, 1,5 puntos porcentuales menos que la previsión difundida en junio.
La nueva estimación también representa una revisión significativa respecto de la proyección realizada a comienzos de año, cuando el organismo calculaba una expansión del 4% para la economía argentina.
El ajuste de las previsiones se produce en un contexto de mayor preocupación entre analistas por la evolución de la actividad económica y la posibilidad de que el país atraviese un período de recesión técnica. Desde el Gobierno, sin embargo, el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó esa posibilidad y sostuvo que la economía continúa creciendo, aunque a un ritmo menor.
La actividad económica volvió a mostrar una caída
Uno de los datos que alimentó el debate sobre el rumbo de la economía fue el resultado del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a julio, difundido por el INDEC.
Según el organismo estadístico, la actividad registró una caída intermensual del 2,9%, uno de los retrocesos mensuales más importantes de los últimos años.
A esto se sumó la contracción del 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) durante el segundo trimestre de 2026. La evolución de ambos indicadores generó advertencias entre economistas sobre la posibilidad de que una nueva variación negativa durante el tercer trimestre pueda configurar un escenario de recesión técnica.
Caputo, en tanto, relativizó el impacto de las variaciones mensuales de la serie desestacionalizada del INDEC y sostuvo que presentan un nivel de volatilidad que, a su criterio, no permite reflejar por sí solo la transformación estructural de la economía.
El ministro atribuyó parte de la desaceleración a factores externos y al denominado “riesgo político”, en referencia a la percepción de los mercados sobre el escenario electoral futuro.
El respaldo del Banco Mundial a las reformas
A pesar de la reducción de su pronóstico, el Banco Mundial destacó diferentes aspectos de la política económica implementada por la administración de Javier Milei.
El organismo señaló que la Argentina atraviesa un proceso de reformas fiscales, tributarias y laborales, acompañado por una mayor apertura económica y por la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según el informe, estas medidas permitirían que el país encadene tres años consecutivos de crecimiento, algo que, de concretarse, no ocurre desde hace casi dos décadas.
El Banco Mundial también destacó el resultado de las cuentas públicas. De acuerdo con el organismo, el Gobierno pasó de un déficit elevado en 2023 a registrar superávit primario y equilibrio fiscal general, a partir de una reducción del gasto, cambios en los subsidios energéticos y otras medidas de racionalización del gasto público.
Qué dijo el Banco Mundial sobre el riesgo país
Otro de los aspectos señalados en el informe fue la evolución del riesgo soberano argentino.
El organismo indicó que el diferencial del índice EMBI Global para la Argentina pasó de un promedio cercano a los 2.000 puntos básicos durante 2022 y 2023 a unos 500 puntos básicos en 2026.
El Banco Mundial consideró que esta evolución refleja una mejora en la percepción de los mercados y vinculó el proceso con las recientes mejoras en las calificaciones crediticias otorgadas por S&P, Fitch y Moody’s.
También remarcó que la consolidación fiscal constituye un avance relevante para generar condiciones que permitan sostener la inversión y el crecimiento en el mediano plazo.
El RIGI y las reformas como apuesta de mediano plazo
En relación con las inversiones, el organismo destacó especialmente el impacto potencial del RIGI, destinado a promover proyectos de gran escala mediante un esquema de incentivos.
El Banco Mundial señaló que muchos de los proyectos todavía no se concretaron, aunque consideró que las medidas contribuyen a generar perspectivas favorables para la inversión privada durante los próximos años.
El informe también puso el foco en las reformas tributarias y laborales impulsadas por el Gobierno, dentro de un proceso de transformación económica que, según el organismo, todavía se encuentra en desarrollo.
De esta manera, el nuevo pronóstico del Banco Mundial combina una revisión a la baja de las expectativas de crecimiento para 2026 con una valoración positiva de algunas de las reformas implementadas por el Gobierno nacional.
Fuente: Agencia DIB.


