El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, oficializó una nueva estructura de aranceles comerciales que alcanza a 60 países socios, entre los cuales se encuentra la Argentina. La medida contempla un piso tarifario de entre el 10% y el 12,5% con el argumento de combatir la producción con trabajo forzoso a escala global.
De acuerdo con lo anunciado por la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR), la medida entró en vigencia a partir del primer minuto del viernes.
Argentina en el rango arancelario más bajo
Dentro del esquema dispuesto por la Casa Blanca, a la Argentina se le aplicó el arancel del 10%, el valor más bajo dentro del rango. Esta categoría fue asignada a las naciones que cuentan con marcos normativos específicos para combatir el trabajo forzoso.
Cabe destacar que en febrero pasado nuestro país había firmado un tratado recíproco de comercio e inversión con la administración estadounidense, el cual había quedado supeditado a un posterior fallo de la Corte Suprema norteamericana sobre las facultades arancelarias del Ejecutivo.
Contrapunto e impacto comercial
Desde el Ejecutivo argentino evaluaron como un dato amortiguador el hecho de quedar encuadrados en la tasa mínima del 10%. Sin embargo, en las próximas horas se analizará el impacto directo sobre los 1.675 productos nacionales a los que se les habían quitado los aranceles de importación en el entendimiento bilateral alcanzado a principios de año.
Por su parte, la resolución de Washington contempla un listado de excepciones impositivas que beneficiará a:
Materias primas con riesgo de desabastecimiento interno en el mercado estadounidense.
Insumos o bienes que no puedan cultivarse o producirse en volúmenes suficientes en EE.UU.
Productos cuyo gravamen pueda provocar perturbaciones sistémicas en la economía de ese país.
Fuente: Agencia DIB


