A casi tres años de gestión de Javier Milei, el círculo rojo pondera la estabilidad macroeconómica y el desplome del riesgo país. Sin embargo, encienden alarmas por la falta de inversión en infraestructura, el cierre de más de 26.000 empresas y la tracción de los contratos «llave en mano» que benefician al gigante asiático.
El mundo empresarial argentino mantiene una relación de luces y sombras con la administración de Javier Milei. Al cumplirse casi tres años del inicio de la gestión libertaria, el denominado «círculo rojo» combina fuertes elogios hacia el ordenamiento macroeconómico y el equilibrio fiscal con duras objeciones hacia el «dogmatismo» oficial en materia de infraestructura, la desprotección ante la competencia externa y el severo impacto en el tejido de las pequeñas y medianas empresas.
Por un lado, el sector privado aplaude a rajatabla la eliminación del déficit fiscal, la acumulación de más de US$ 10.000 millones en las reservas del Banco Central y el histórico derrumbe del riesgo país, que perforó la zona de los 430 puntos básicos para alcanzar su nivel más bajo en ocho años. Asimismo, ponderan la desaceleración inflacionaria (con proyecciones privadas por debajo del 2% mensual) y el histórico empuje de divisas motorizado por la minería y la energía, que ya equiparan al agro.
Sin embargo, detrás del optimismo financiero asoma una creciente preocupación por las decisiones estratégicas de la Casa Rosada, al punto de que varias cámaras ya comenzaron a debatir perfiles políticos post-2027 que sostengan el modelo de apertura pero bajo un esquema menos «dogmático».
La «apertura ingenua» y la polémica con China en San Juan
Uno de los puntos que genera mayor fricción en la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de la Construcción es lo que definen como una mirada «ingenua» sobre el comercio internacional. «Cuando se trata de firmas chinas, no se compite contra una empresa, sino contra todo el aparato de ese Estado», reclaman desde un importante holding local.
El malestar escaló tras la decisión del consorcio minero Lundin Mining y BHP de adjudicar a la estatal Power China, bajo la modalidad «llave en mano», la construcción del Campamento Batidero para el megaproyecto de cobre Distrito Vicuña en San Juan. Los proveedores locales denuncian que la importación de módulos prefabricados y equipados desde Asia destruye por completo el compre nacional.
A esto se suma la parálisis de la obra pública y el derrumbe del 72,5% interanual en la inversión real directa del Estado en las provincias. Para los empresarios, la premisa oficial de que «los privados harán todas las obras» está dilatando mejoras urgentes de conectividad, incrementando el denominado «costo argentino».
📉 El drama pyme: persisten los cierres de empresas
La recesión y la apertura de mercados muestran su peor cara en el segmento de las pequeñas y medianas empresas. Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por el CEPA, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 dejaron de existir 26.448 empleadores en el país, lo que equivale a una alarmante tasa de 31 cierres por día.
La estadística expone una asimetría total: el 99,75% de las firmas que bajaron sus persianas corresponden a estructuras de hasta 500 trabajadores, mientras que las grandes corporaciones de más de 501 empleados apenas explicaron el 0,25% de los casos (66 empresas menos).
Ruidos diplomáticos con Washington por la Hidrovía
En vísperas del viaje de Javier Milei a Estados Unidos a comienzos de julio —donde participará invitado por Donald Trump de las celebraciones por los 250 años de la independencia norteamericana—, la diplomacia de la Casa Blanca dejó trascender ciertos ruidos en la relación bilateral.
Fuentes norteamericanas advierten que Argentina no estaría cumpliendo con compromisos asumidos en materia de patentes y control de la influencia geopolítica de China, un escenario sensible luego del respaldo financiero de US$ 20.000 millones otorgado por EE. UU. el año pasado para estabilizar el mercado de cambios.
El principal foco de conflicto radica en la inminente concesión del dragado de la Hidrovía al consorcio Jan De Nul. Desde Washington acusan que dicho grupo posee vínculos con capitales chinos y que el Gobierno desestimó la propuesta del consorcio norteamericano DEME, el cual, según publicaciones del medio estadounidense The Floridan, ofreció una tarifa un 17,4% más baja, prometiendo un ahorro de US$ 2.500 millones para las arcas del país.
Fuente: Diario Ambito Financiero


