Las autoridades bonaerenses fijaron criterios de «celeridad y cuidado» para directivos y docentes. El plan diferencia entre amenazas digitales o escritas y la presencia física de armamento dentro de la escuela.
Tras una reunión encabezada por Flavia Terigi (Educación) y Javier Alonso (Seguridad) con el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), se definieron las pautas para enfrentar las nuevas conflictividades que surgen, muchas veces, desde comunidades digitales.
Ante amenazas (carteles, mensajes o redes sociales)
- Celeridad en el aviso: El personal que detecte el mensaje debe informar de inmediato al equipo directivo.
- Cadena de mando: La dirección debe notificar a los inspectores de enseñanza y a las autoridades distritales.
- Denuncia judicial: El establecimiento está obligado a radicar la denuncia ante la fiscalía o dependencia policial correspondiente para iniciar la investigación.
- Resguardo de identidad: En las primeras instancias, se debe evitar identificar a los estudiantes sospechosos para garantizar sus derechos durante el proceso.
Ante la presencia de un arma en la escuela
Si un estudiante exhibe un arma dentro del establecimiento, el protocolo es extremadamente específico:
5. Presunción de peligro: Se debe actuar siempre bajo la premisa de que el arma está cargada.
6. Contención y diálogo: Un adulto debe intentar calmar al estudiante y dialogar con él, mientras otro llama simultáneamente al 911.
7. Seguridad física: Se le debe pedir al estudiante que deje el arma en una superficie segura. Si es de fuego, pedirle que saque el dedo del gatillo.
8. No manipulación: El personal escolar tiene prohibido manipular el arma. Solo la fuerza pública puede retirarla del establecimiento.
9. Aislamiento del área: Una persona adulta debe custodiar el aula e impedir el ingreso de terceros hasta que llegue la policía.
10. Custodia del menor: El estudiante implicado debe permanecer bajo custodia hasta la intervención de su familia y la Justicia.
Prevención y salud mental
Además del protocolo de emergencia, las autoridades se comprometieron a:
- Crear mesas intersectoriales para abordar la violencia antes de que escale.
- Impulsar políticas de salud mental para niños y jóvenes.
- Realizar jornadas institucionales de formación para directivos y talleres para las familias.
Fuente: Agencia DIB


