El hijo de Roberto Pettinato fue declarado penalmente responsable por el incendio que causó la muerte del médico Melchor Rodrigo en 2022. La pena no implica prisión efectiva.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°14 condenó este lunes a Felipe Pettinato a tres años de prisión en suspenso por la muerte de su neurólogo Melchor Rodrigo, ocurrida el 16 de mayo de 2022 a raíz de un incendio en un departamento del barrio porteño de Belgrano. La condena no implica prisión efectiva.
Los jueces Enrique Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle declararon a Pettinato penalmente responsable por el delito de «incendio culposo seguido de muerte». El veredicto también incorpora una condena previa de nueve meses de prisión por abuso sexual simple en perjuicio de la hija de su expareja, dictada en abril de 2024.
Como parte de las condiciones de la condena en suspenso, Pettinato deberá fijar domicilio, continuar con su tratamiento de rehabilitación y desintoxicación de drogas, y quedar bajo seguimiento de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal. Una vez que la resolución quede firme, también se le extraerá una muestra de sangre para incorporar su perfil genético al Banco Nacional de Datos Genéticos, en cumplimiento de la ley que regula el registro vinculado a delitos contra la integridad sexual.
Durante el juicio, la fiscalía había solicitado cuatro años y siete meses de prisión, mientras que la querella reclamó 15 años. La defensa, por su parte, pidió la absolución. Pettinato estaba imputado por «estrago doloso seguido de muerte», delito que prevé penas de entre ocho y veinte años de cárcel.
El caso
El 16 de mayo de 2022, Rodrigo se acercó al departamento de Pettinato, ubicado en el piso 22 de un edificio en Aguilar al 2300, en Belgrano. Pasadas las 23, se desató un incendio en el interior de la vivienda. Pettinato salió al pasillo y pidió ayuda para sofocar las llamas y rescatar al médico, que permanecía adentro.
Cuando los bomberos llegaron, hallaron el cuerpo sin vida de Rodrigo en el living, con graves quemaduras. La autopsia determinó que el neurólogo murió por quemaduras críticas en el 90% de la superficie corporal, junto con congestión, edema y hemorragia pulmonar.


