Luego de varios meses de tensiones con el gobierno de Javier Milei, el Propuesta Republicana (PRO) intenta reposicionarse en la agenda pública y reafirmar su identidad. En ese marco, Mauricio Macri encabezará una reunión partidaria el próximo 19 de marzo en Parque Norte, en lo que será un nuevo gesto de conducción interna.
“Nos encontramos ese día para seguir trabajando en la organización y el fortalecimiento del partido”, señaló Fernando De Andreis, secretario general del PRO y hombre de máxima confianza del expresidente.
Fin del acompañamiento incondicional
El 2026 comenzó con movimientos moderados pero estratégicos dentro del PRO. Atrás quedó el respaldo sin matices a la gestión libertaria y, en su lugar, se impone un esquema más pragmático: acompañar las iniciativas con las que coincidan y marcar diferencias en aquellas que consideren necesarias.
Esa postura será clave en el debate parlamentario por las reformas que el Ejecutivo enviará al Congreso. En el bloque amarillo sostienen que apoyarán “el cambio del país”, aunque reconocen que la relación con La Libertad Avanza atraviesa un momento delicado.
Una relación con avances y retrocesos
El vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza nunca logró consolidarse plenamente. Si bien hubo acompañamiento desde el inicio del mandato de Milei e incluso una alianza electoral en las legislativas de octubre, hacia el cierre del año legislativo reaparecieron viejas diferencias.
El punto de quiebre más reciente fue la polémica por los cargos en la Auditoria General de la Nacion (AGN), episodio que tensó al máximo la relación. Desde el bloque que conduce Cristian Ritondo llegaron a afirmar que “dejaron de ser aliados”.
Puertas adentro, reconocen que “reconstruir la confianza es un camino largo” y que hoy el vínculo se encuentra en una suerte de limbo político.
La estrategia bonaerense
En la provincia de Buenos Aires el escenario aparece más claro. Dirigentes del PRO sostienen que para competir con chances en 2027 será necesario reeditar un acuerdo con los libertarios. Allí, el partido impulsa la candidatura de Diego Santilli a la gobernación dentro de una eventual alianza.
Sin embargo, esa lógica bonaerense no necesariamente se replicará a nivel nacional, donde persisten el malestar y las diferencias estratégicas.
Reafirmar identidad y marcar agenda
La reaparición de Macri busca enviar una señal interna y externa: ordenar al partido, fortalecer su estructura y recuperar centralidad en el debate político.
Con un oficialismo que avanza con reformas estructurales y una oposición fragmentada, el PRO intenta definir su lugar en el tablero: ni ruptura total ni alineamiento automático, sino una posición que le permita conservar autonomía sin perder influencia en las decisiones clave del Congreso.
Fuente Agencia Noticias Argentinas


