Con 135 votos afirmativos y 115 negativos, la Cámara baja dio media sanción al proyecto impulsado por el Gobierno. La iniciativa regresa al Senado para convalidar los cambios introducidos.
En una jornada extensa y atravesada por fuertes cruces en el recinto, el oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados de la Nación la reforma laboral, en medio de movilizaciones en distintos puntos del país y un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo.
El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra en la votación en general. Tras las modificaciones introducidas en la redacción —entre ellas la eliminación del artículo 44, que establecía una rebaja salarial para trabajadores accidentados o con enfermedades fuera del ámbito laboral— la iniciativa deberá volver al Senado de la Nación Argentina para su ratificación definitiva.
Cómo se votó
El texto fue respaldado por los bloques de La Libertad Avanza y sus aliados: PRO, UCR, MID, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia y otros monobloques. En contra votaron Unión por la Patria, la mayoría de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y algunos diputados provinciales.
En la votación en particular, el oficialismo consiguió blindar los 26 títulos y 218 artículos que componen la reforma.
Entre los puntos más controvertidos se encuentran los cambios en el régimen de indemnizaciones, la creación del Fondo de Asistencia Laboral, la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, la restricción de tutelas sindicales, limitaciones al derecho de huelga, la derogación de estatutos profesionales y el desfinanciamiento del INCAA.
Escándalos en el recinto
La sesión comenzó con quórum ajustado y rápidamente derivó en momentos de tensión. El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dispuso votar a mano alzada el plan de labor, lo que desató la reacción de legisladores de Unión por la Patria, que cuestionaron la modalidad y se dirigieron al estrado para exigir una rectificación.
Entre quienes increparon al titular del cuerpo estuvieron Germán Martínez, Paula Penacca, Eduardo Valdés, Lorena Pokoik, Horacio Pietragalla y Nicolás del Caño.
En otro episodio que elevó el clima de confrontación, la diputada Florencia Carignano interrumpió el micrófono mientras exponía el oficialista Carlos Zapata, en una escena que podría derivar en sanciones disciplinarias.
Más tarde, el bloque peronista intentó frenar el debate al sostener que se había caído el quórum, aunque la presidencia logró sostener la sesión y continuar con el tratamiento del proyecto.
El debate de fondo
Durante la discusión, el presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Lisandro Almirón, defendió la iniciativa y sostuvo que el actual marco normativo “expulsa a las personas de la formalidad”. Según afirmó, el 55% de los trabajadores se desempeña en la informalidad, sin aportes ni cobertura social.
Desde la oposición, el diputado Sergio Palazzo advirtió que, de sancionarse la ley, se presentarán múltiples planteos de inconstitucionalidad.
Lo que viene
El oficialismo ya convocó a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto del Senado para avanzar con el dictamen y llevar el proyecto al recinto en los próximos días, en la antesala de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
La definición final quedará ahora en manos de la Cámara alta, donde el Gobierno buscará convertir en ley uno de los ejes centrales de su agenda de reformas.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


