En la antesala de un febrero clave para el oficialismo, la mesa chica de La Libertad Avanza intensifica las negociaciones para aprobar la Reforma Laboral. Sin embargo, en el despacho del ministro del Interior, Diego Santilli, la postura es firme: el Ejecutivo no está dispuesto a ceder en la reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, a pesar de la fuerte presión de los gobernadores provinciales.
La obsesión del presidente Javier Milei es que el proyecto llegue al recinto con el mayor consenso posible. Para ello, los articuladores políticos —Santilli en Interior, Patricia Bullrich en el Senado y Martín Menem en Diputados— han comenzado a revisar el articulado diseñado originalmente por Luis Caputo y Federico Sturzenegger.
Si bien no hay definiciones finales, el Gobierno está dispuesto a «pulir» detalles técnicos para sumar a los bloques aliados y calmar al empresariado, que mantiene ciertos resquemores. En este sentido, se han impulsado conversatorios y reuniones técnicas para despejar dudas sobre la implementación de las nuevas normativas laborales.
El conflicto por Ganancias
El punto de mayor fricción reside en la recaudación. Los mandatarios provinciales reclaman que la reducción de Ganancias afecta directamente la coparticipación, debilitando las arcas regionales.
Desde la Casa Rosada, la respuesta es tajante: “Los gobernadores están en contra de la baja de impuestos. Es un delirio, pero todavía no definimos”, confió una fuente oficial a Agencia Noticias Argentinas. El círculo íntimo del presidente prioriza la reducción de la presión impositiva sobre el sector productivo por encima del auxilio financiero a las provincias.
Febrero: el cronograma decisivo
El oficialismo ya tiene la hoja de ruta marcada para las próximas semanas:
Lunes 2 de febrero: Inicio de las Sesiones Extraordinarias.
Miércoles 4 de febrero: Nueva reunión de gabinete convocada por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para unificar posturas.
Miércoles 11 de febrero: Fecha programada para el tratamiento del proyecto en el Congreso.
Con el reloj en contra, el Gobierno busca anotarse un triunfo legislativo antes de que el clima social y político se tense con la llegada del inicio del ciclo lectivo y los nuevos ajustes tarifarios de marzo.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


