En un contexto de máxima tensión internacional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a utilizar un tono desafiante al referirse a la situación con Irán.
Durante un mitin en el estado de Iowa, el mandatario confirmó el desplazamiento de una nueva flota militar hacia Oriente Medio, a la que calificó como una «hermosa armada».
Las declaraciones de Trump se dan en medio de un despliegue estratégico que busca presionar al régimen de Teherán.
«Hay otra hermosa armada flotando encantadoramente hacia Irán ahora mismo, así que ya veremos», expresó el líder republicano ante sus seguidores, dejando en claro que la opción militar sigue sobre la mesa.
Si bien no se especificó si se trata de un nuevo contingente o del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln (cuyo despliegue fue informado recientemente por el Comando Central de EE. UU.), el mensaje refuerza la política de «máxima presión» de su administración.
El llamado a un nuevo acuerdo
A pesar de la retórica bélica, Trump dejó una puerta abierta a la diplomacia, aunque bajo sus propias condiciones. El mandatario insistió en que Irán debería haber aceptado un pacto anteriormente para evitar la crisis actual.
«Espero que lleguen a un acuerdo. Deberían haber llegado a un acuerdo la primera vez. Tendrían un país», afirmó Trump.
Escenario de incertidumbre en Oriente Medio
El despliegue naval ocurre tras una serie de disturbios internos en Irán y un aumento de las hostilidades en la región. El USS Abraham Lincoln ya se encuentra operando en la zona, y la posible llegada de una segunda «armada» elevaría el nivel de alerta a niveles críticos para la seguridad global.
La comunidad internacional observa con cautela estos movimientos, mientras los mercados de energía reaccionan ante la posibilidad de un cierre en rutas comerciales clave o un escalamiento del conflicto armado.


