Desde la CAME reclamaron cambios en el proyecto y cuestionaron la prohibición de los aportes obligatorios a las asociaciones empresarias.
Las pequeñas y medianas empresas volvieron a manifestar su preocupación por el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y que se debate en el Congreso. Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advirtieron sobre una supuesta “animosidad con el sector empresarial” y reclamaron modificaciones en puntos clave de la iniciativa.
El presidente de la entidad, Ricardo Diab, pidió revisar la propuesta oficial, en especial la prohibición de los aportes obligatorios para las asociaciones empresarias, una medida que, según sostienen, afectaría el funcionamiento y la representación institucional del sector.
Representantes de la CAME, junto a dirigentes de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), elevaron un documento al Senado en el que advierten sobre cinco aspectos centrales del proyecto. Además, mantuvieron reuniones con los equipos técnicos de la jefa del bloque oficialista en la Cámara Alta, Patricia Bullrich.
Diab señaló que las entidades trabajan en una contrapropuesta, con un “rearmado de la redacción de los artículos cuestionados”, aunque aclaró que el objetivo es mantener el espíritu de la reforma.
“Acompañamos una reforma laboral sin quitar derechos a los trabajadores. Nuestra mayor preocupación es generar certidumbre a la hora de desligar al personal”, explicó.
En declaraciones radiales, el dirigente remarcó que si bien la legislación vigente es clara en materia de indemnizaciones, su aplicación resulta compleja y puede derivar en costos elevados e imprevisibles para las empresas, una situación que —aseguran— desalienta la generación de empleo formal.


