La medida fue dispuesta por la Justicia brasileña tras la denuncia de empleados de un bar en Ipanema.

La causa judicial que investiga a la abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, dio un nuevo paso en las últimas horas con la colocación de una tobillera electrónica, medida que deberá ser efectivizada en un plazo de cinco días según determinó la Justicia brasileña. El procedimiento se realizó en el Centro de Monitoreo de Río de Janeiro, donde Páez se habría presentado voluntariamente.
El episodio que dio origen a la investigación ocurrió el 14 de enero durante una salida con amigas en un bar de Ipanema. Según consta en la denuncia, la abogada habría realizado gestos y expresiones racistas hacia los empleados del lugar, simulando un mono, luego de un conflicto a la hora de pagar la cuenta. El momento fue grabado y difundido rápidamente en redes sociales.
Páez fue imputada por injuria racial y, ante la repercusión del caso, presentó una denuncia por amenazas que habrían puesto en riesgo su vida. Por esta razón, abandonó el departamento donde se alojaba, después de informar que ingresaron dos hombres que se hacían pasar por efectivos policiales.
Su abogado, Santiago Robles, adelantó que presentará un recurso de habeas corpus para intentar que Páez pueda regresar a la Argentina, argumentando que permanece “casi detenida en circunstancias adversas y confusas”.
La defensa de la abogada sostuvo que su reacción fue inapropiada, pero producto de una provocación por parte del personal del bar, que se reía de ella y sus amigas mientras se “agarraban los genitales”.
La investigación está a cargo del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, y de la policía a cargo del detective Diego Salarini, jefe de la Comisaría 11. Se espera que el expediente sea elevado al Ministerio Público en los próximos días, aunque aún restan nuevas declaraciones del denunciante y testigos del hecho.
Fuente: CNN Brasil / La Gaceta


