
La disputa entre el gobernador Axel Kicillof y Máximo Kirchner por el control del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ingresó en una etapa de mayor tensión política, con la posibilidad concreta de una interna partidaria, aunque todavía persisten gestiones para evitar una ruptura.
Dirigentes de ambos sectores reconocen que el conflicto se endureció, pero admiten que la unidad sigue siendo un escenario posible. Sin embargo, la pelea dejó de ser solo orgánica y comenzó a condicionar la estrategia electoral, el vínculo con los intendentes y la proyección nacional de Kicillof hacia 2027.
Un factor clave que acelera las definiciones es el límite a las reelecciones indefinidas de los intendentes, que impacta de lleno en la Legislatura bonaerense y empuja a los jefes comunales a tomar posición dentro de la interna.
La conducción del PJ, eje de la disputa
El dato político central es que ya circulan nombres concretos para la conducción del PJ bonaerense, cuya renovación está prevista para el 15 de marzo, lo que aceleró los tiempos de negociación.
Desde el entorno de Kicillof sostienen que el próximo presidente del PJ debe estar alineado con el gobernador, una postura que fue expresada públicamente por Andrés “Cuervo” Larroque y reafirmada en la primera reunión del año del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), encabezada por el mandatario en la costa atlántica.
El planteo es que el partido deje de actuar como un factor de condicionamiento y pase a ser una herramienta política del Ejecutivo provincial.
El MDF y la hipótesis de una interna
En el kicillofismo asumen que hoy el gobernador no cuenta con un respaldo partidario orgánico pleno y, por eso, se preparan para competir si no hay acuerdo. La interna dejó de ser una amenaza para convertirse en una alternativa real.
La principal fortaleza de Kicillof es su poder territorial: más de 40 intendentes integran el MDF, lo que le da volumen propio dentro del peronismo bonaerense y explica por qué en su entorno consideran que una pulseada abierta no necesariamente le sería desfavorable.
En ese marco, el nombre de la vicegobernadora Verónica Magario gana fuerza como posible reemplazo de Máximo Kirchner al frente del PJ provincial, por su peso territorial y su estrecha relación con el gobernador.
La Cámpora busca retener el control
Desde La Cámpora la estrategia es clara: sostener a Máximo Kirchner en la conducción del PJ bonaerense. El diputado dejó abierta la posibilidad de buscar la reelección y su espacio también evalúa otras alternativas para retener el control partidario, combinando firmeza interna con un tono público más moderado.
Máximo Kirchner sabe que una derrota frente al gobernador sería difícil de revertir, ya que perder el PJ implicaría resignar capacidad de ordenamiento político en el principal distrito del país. Por eso, el kirchnerismo apuesta a estirar la negociación y explorar un acuerdo de unidad, incluso con concesiones.
“La verdad es que no estamos analizando ni promoviendo listas propias”, aseguró la diputada Teresa García, dirigente cercana a Cristina Kirchner, quien además advirtió que desde el MDF “se están apurando” en las definiciones.
Massa y un rol de equilibrio
En medio de la disputa, Sergio Massa intenta mantener una posición de equilibrio. Conserva una alianza legislativa con La Cámpora, mantiene diálogo con Máximo Kirchner y evita confrontar con Kicillof.
Su rol es el de articulador silencioso, aunque con un margen de incidencia limitado por la profundidad del conflicto.
El límite a las reelecciones suma presión
El debate por las reelecciones indefinidas agrega tensión al escenario. De los 135 municipios bonaerenses, 84 están gobernados por el peronismo y, de ese total, 53 intendentes no podrían ser reelectos si la ley no se modifica. En el conurbano, la restricción alcanza a 13 de los 20 intendentes peronistas.
Ese dato refuerza la importancia de quién controla el PJ y su capacidad para ordenar la agenda legislativa, lo que explica por qué la conducción partidaria se convirtió en un punto clave de concentración de poder dentro del peronismo bonaerense.


