
La Casa Rosada continúa monitoreando de cerca la situación en Venezuela tras los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro, y mantiene canales de diálogo abiertos con la administración de Donald Trump, según confirmaron fuentes oficiales.
En Balcarce 50 advierten que el conflicto “no está saldado”, ya que persisten focos de resistencia de fuerzas leales a Maduro con capacidad operativa en distintas regiones del país caribeño. En ese contexto, el Ejecutivo argentino recibe información a través de vías formales e informales, que incluyen a la embajada estadounidense y a organismos de seguridad e inteligencia.
Uno de los puntos que más preocupación genera en el Gobierno es la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela antes de los ataques. Hasta el momento no hubo novedades concretas sobre su paradero ni sobre el estado del resto de los ciudadanos argentinos retenidos en ese país.
Fuentes oficiales señalaron que el Ejecutivo espera mayores precisiones sobre la operación militar en los próximos días y no descartaron la posibilidad de una reunión con autoridades estadounidenses. En paralelo, el embajador argentino en Washington, Peter Lamelas, regresaba este sábado al país tras pasar fin de año en Estados Unidos.
Si bien hasta ahora no se recibieron pedidos formales adicionales desde Washington, en Casa Rosada no descartan que puedan surgir solicitudes de coordinación política o respaldo diplomático, dependiendo de cómo evolucione el escenario regional y la respuesta de otros gobiernos latinoamericanos.
El Gobierno argentino sigue así paso a paso uno de los episodios geopolíticos más tensos de los últimos años en la región, con especial atención en la situación humanitaria y la seguridad de sus ciudadanos en territorio venezolano.


