
La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) decidió suspender de manera temporal a empresas y personas que, actuando como agentes de recaudación, retuvieron o percibieron impuestos por más de $100 millones y no los depositaron dentro de los plazos establecidos. La medida fue formalizada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, señaló que “los agentes de recaudación incurren en defraudación fiscal cuando mantienen en su poder impuestos percibidos o retenidos más allá del tiempo permitido. Frente a esas conductas, avanzaremos con suspensiones temporales para garantizar la correcta percepción de los pagos a cuenta y proteger los recursos públicos”.
Alcances de la suspensión
Según la resolución:
Podrán ser suspendidos los agentes que adeuden tres o más períodos mensuales, o seis o más períodos quincenales (continuos o alternados) cuyos importes declarados superen los $100 millones.
También se aplicará la suspensión si no se ingresan los importes declarados en un único período y han pasado más de 60 días desde su vencimiento.
Durante la suspensión:
Los agentes no podrán efectuar recaudaciones de los períodos y regímenes alcanzados, ya que los sistemas de ARBA bloquearán cualquier intento de declaración o pago.
Las recaudaciones efectuadas durante la medida no serán computadas como pago a cuenta de los contribuyentes.
No podrán inscribirse como agentes de recaudación en otros regímenes distintos a los afectados.
La suspensión se levantará una vez que el contribuyente regularice su situación y abone los importes adeudados. Sin embargo, ARBA advirtió que, si persisten las irregularidades, podrá aplicar sanciones más severas.
La decisión se fundamenta en lo establecido por el Código Fiscal, que tipifica como defraudación la retención de fondos declarados sin ingreso y habilita la aplicación de multas y otras sanciones.
Fuente: Agencia DIB


